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Conoce las historias detrás de nuestras más grandes aventuras y las travesías hacia los lugares más extraordinarios del planeta.
Baja California Sur
A finales de febrero del 2022 viajamos nuevamente a Baja California Sur con el objetivo de buscar vida salvaje marina, principalmente ballenas jorobadas. También queríamos nadar con tiburones pelágicos que probablemente nunca han tenido contacto con humanos.
Expedición de ballenas y tiburones
Febrero 2022
A finales de febrero del 2022 viajamos nuevamente a Baja California Sur, un lugar muy fácil y rápido de llegar en avión desde la Ciudad de México, lugar que hemos visitado repetidas veces los 2 en los últimos años y que aún así nunca nos deja de sorprender.
Desde principios del 2021 teníamos muchas ganas de visitar Baja con el objetivo de buscar vida salvaje marina, principalmente ballenas jorobadas ya que en invierno cuando es temporada, es un excelente lugar para verlas porque llegan las madres con sus crías para enseñarles a nadar y mantener la respiración antes de tener que cruzar enormes distancias de regreso en verano. También queríamos nadar con tiburones pelágicos, o sea tiburones que siempre están en movimiento y que probablemente nunca han tenido contacto con humanos.
Nos estuvimos asesorando con varios amigos y gente que tiene mucha experiencia con estos animales y en esa zona, decidimos la fecha, reservamos y finalmente llegó el día del viaje.
Llegada
Salimos de la CDMX y después de poco más de 2 horas de vuelo estábamos en Los Cabos. Al llegar al airbnb preparamos drone, cámaras, lentes, housings, pilas y memorias para salir temprano la mañana siguiente.
Día 1
Despertamos muy temprano y caminamos a la marina en donde nos reunimos con nuestro capi, subimos el equipo y salimos del muelle. Pasamos por el Arco de Cabo San Lucas y empezamos a costear buscando un chorro en el horizonte, chorro que sacan las ballenas por el espiráculo (orificio en la cabeza por donde respiran).
No pasó mucho tiempo hasta que los empezamos a ver y nos dirigimos hacia las ballenas. Coordinamos los despegues de drone para no chocar y cuidar las pilas. Desde el aire pudimos capturar unas tomas increíbles, algunas de las mejores fotos y videos hasta el momento. Poder ver desde esa perspectiva a estos gigantes animales y cómo interactúan entre ellos es una experiencia increíble y difícil de describir. Ver como las mamás protegen y entrenan a sus crías para que estén mejor preparadas cuando sean adultos y poder defenderse de amenazas como podrían ser las orcas, las cuales llegan a cazar ballenatos.
Después de varios vuelos de drone, las pilas se estaban acabando y la luz se estaba poniendo muy fuerte para las fotos y video entonces guardamos todo y regresamos al puerto emocionados por descargar y ver todo el material que habíamos tomado. Descargamos fotos, videos y empezamos a editar algunos. Entre ellas, esta foto que meses después, gracias a un concurso y al quedar como finalista, terminó exhibiéndose sobre Paseo de la Reforma, una de las avenidas principales del país.
Comimos y descansamos toda la tarde, preparamos el equipo para salir nuevamente al día siguiente.
Día 2
Otra vez nos despertamos temprano, fuimos a la lancha y salimos buscando ballenas.
Esta vez tuvimos más dificultades para encontrarlas por el mar picado, pero cuando finalmente lo hicimos, despegamos el drone y empezamos a hacer más tomas increíbles, con diferentes colores y tonos del mar. Se le estaba acabando la pila al drone, lo trajimos de regreso a la lancha y al momento de aterrizar, por las fuertes olas, la lanchita se hizo para arriba y el dedo de Mike se cortó con las hélices del drone. El capitán lo atendió y controlaron el sangrado. !Todo bien y a seguir aprovechando!
Poco antes de regresar a puerto, aprovechando para grabar contenido submarino, escuchamos al capi gritar que algo se acercaba, volteamos y pasaron unas ballenas muy cerca de dónde estábamos. Pudimos ver el inmenso tamaño y hacer contacto visual con estos hermosos animales. Una sensación difícil de describir.
Después de 2 días de navegar, buscar ballenas, cientos de videos y fotos era hora de regresar al puerto.
Aún nos quedaba un día de viaje, y qué mejor manera de aprovecharlo que buscando a uno de nuestros animales favoritos: tiburones.
El puerto de Los Cabos es una zona llena de vida, en donde saliendo de la costa hacia mar abierto puedes encontrar cientos de especies diferentes, entre ellas tiburones azules y makos, la especie de tiburón más rápido del planeta. No es necesario bucear, se puede hacer nadando en la superficie con snorkel así que preparamos todo el equipo necesario junto con las cámaras y housings submarinos.
Día 3
Al día siguiente salimos temprano y navegamos hacia mar abierto. Después de decenas de kilómetros, nos detuvimos y la espera para la llegada de los tiburones empezó.
En este tipo de actividades, nada está garantizado y se requiere de mucha paciencia. Estábamos muy ilusionados de poder nadar finalmente con los primos directos del tiburón blanco: el tiburón mako. Pero después de horas de espera ninguno llegó. Desilusionados y perdiendo la esperanza llegó el primer tiburón azul para salvar el día. Una especie muy popular con los fotógrafos por lo bonitos que son. Pasó tan rápido que no tuvimos tiempo de entrar al agua, lo bueno es que poco después llegó una hermosa hembra de muy buen tamaño.
Listos con el grueso traje de buzo entramos al agua helada, y como siempre, desde la entrada, muy atentos y manteniendo contacto visual para evitar cualquier tipo de accidente. Recordemos que aunque los humanos no estamos en el menú de los tiburones, son animales salvajes y en este caso pelágicos, muy probablemente nunca han visto a un humano.
Tomamos varios videos y ráfagas de fotos, al estar en la superficie y ser día soleado la iluminación era muy buena igual que los resultados.
Después de pasar un buen rato en el agua casi todo el grupo salió pero nos quedamos unos minutos más para disfrutar el momento y tomar las últimas fotos. Y ahora si, el viaje se nos estaba terminando, era hora de salir.
Nos subimos a la lancha y nos dirigimos hacia el puerto. Lavamos, guardamos todo el equipo y nos fuimos al aeropuerto para tomar el vuelo de regreso a la Ciudad de México. Después de algunos retrasos en el aeropuerto subimos al avión y unas horas después estábamos de regreso en casa.
Fue una experiencia increíble, todo el tiempo rodeados de vida. Desde gigantes ballenas, tiburones, hasta marlins. Puedes encontrar el video de esta expedición en nuestro canal de YouTube:
Quédate pendiente que próximamente estaremos de regreso en Baja para buscar uno de los depredadores más inteligentes del planeta, !orcas!
Pinacate
En enero de 2021, junto con nuestro buen amigo y fotógrafo Fer O’Farrill, Viajamos a Sonora, a la Reserva de la Biosfera del Pinacate y Gran Desierto de Altar. Un lugar lleno de cráteres en donde los astronautas entrenaban para las misiones lunares.
y Gran Desierto de Altar
Expedición a cráteres y desierto
Enero 2021
En enero de 2021, junto con nuestro buen amigo y fotógrafo Fer O’Farrill, viajamos a uno de los lugares más increíbles que hemos visitado. Un lugar que parece de otro mundo, un lugar lleno de cráteres en donde los astronautas entrenaban para las misiones lunares, con un desierto lleno de vida, de hecho el más biodiverso del planeta, y en donde las dunas se juntan con el mar. Viajamos a Sonora, a la Reserva de la Biosfera del Pinacate y Gran Desierto de Altar.
La planeación y logística fueron clave para esta expedición ya que por COVID-19 y regulaciones había varias limitaciones. También por lo remoto y en la intemperie que estaríamos viviendo durante el viaje.
Llegada
Para llegar volamos de la Ciudad de México a Mexicali, Baja California Norte, en dónde recogimos una camioneta pick up, la cuál sería nuestra casa por los siguientes 5 días. Pasamos al super por comida, también compramos leña y bidones para guardar gasolina extra ya que estaríamos alejados de la civilización por varios días. Manejamos unas horas de Baja California Norte a Sonora, pegados a la frontera con Estados Unidos y poco antes de que oscureciera llegamos a la entrada norte de la reserva.
Nos dirigimos hacia el sur, al lugar en donde acamparíamos esa noche: el "Tecolote". Con un impresionante atardecer, pintado de hermosos colores y con los últimos rayos de luz, pusimos las tiendas de campaña. Minutos después había oscurecido y la temperatura empezaba a bajar. El desierto es un lugar muy extremista en donde en el día pueden haber temperaturas muy altas, en este lugar en verano se puede llegar hasta los 50º C y en las noches baja mucho acercándose o pasando temperaturas bajo 0º. Así que pusimos leña que llevábamos y prendimos una fogata. Sin darnos cuenta, volteamos hacía el cielo y quedamos sorprendidos, difícil de describir, ya que ni las fotos hacen justicia a la cantidad de estrellas que podíamos ver. Se apreciaba la curvatura de la Tierra, planetas, Andrómeda (la galaxia más cercana a la nuestra), también estrellas fugaces. Te hace pensar lo diminutos que somos. Aprovechamos para explorar un rato y buscar animales ya que en estos lugares muchos son nocturnos para evitar el calor del día. Sin encontrar nada regresamos al campamento y dormimos para empezar temprano nuestro siguiente día.
Día 1
Nos despertamos y todavía sin luz recogimos el campamento para manejar hacia el cráter “El Elegante” y poder ver desde ahí el amanecer. Este es un gigantesco cráter tipo maar con aproximadamente 1.5 kilómetros de diámetro. Estacionamos la camioneta y después de una corta caminata, con los primeros rayos de luz, vimos un increíble paisaje. Buscamos y probamos con diferentes encuadres para tomar fotos de paisaje. Después de un rato de explorar, bajamos y aprovechando que todavía era temprano desayunamos y dormimos un rato para seguir con el día.
Manejamos al “Campamento Dunas”, un terreno plano de arena y tierra, en donde encontramos las rocas volcánicas de lo que alguna vez fue un río de lava, y mientras caminábamos, entre la arena aparecieron unos escarabajos negros, esta especie se llama pinacate y de aquí, el nombre que se le dió a la reserva.
Antes de que oscureciera caminamos hacia las dunas, una distancia corta pero que al ser arena y tener elevación se nos dificulto un poco más de lo esperado. Finalmente llegamos a una duna bastante alta en donde podíamos ver el paisaje desde otra perspectiva. A lo lejos, de un lado teníamos el mar y al otro lado las montañas. En cuanto empezó a bajar el sol y a ponerse el atardecer, con hermosos colores y las sombras de los rayos de luz, se hicieron unas texturas increíbles en las dunas y montañas. Perfecto lugar para sacar el drone. Hicimos tomas de todos los ángulos y quedamos muy satisfechos con los resultados.
Antes de que anocheciera empezamos a bajar y a montar el campamento otra vez. Ya completamente oscuro, con el cielo despejado y sin contaminación de luz, nos tocó otro increíble cielo estrellado. Esta vez pudimos ver pasar la estación internacional espacial. Después de un rato y con mucho frío nos fuimos a dormir.
Día 2
Recogimos el camp y caminamos por los ríos de roca volcánica hacia las montañas para tomar unas fotos del amanecer. Al terminar y con los primeros rayos de luz empezamos a explorar la reserva en busca de animales. Principalmente rapaces (aves de presa), borrego cimarrón y coyotes.
Para las rapaces buscamos ramas y saguaros en donde se pudieran parar (perchar). Recorrimos el desierto para encontrarlos, también muy atentos del cielo ya que constantemente están sobrevolando buscando alguna presa. En varias ocasiones los encontramos, desde pequeñas aves hasta imponentes halcones. Aprendimos mucho de su comportamiento y como poder fotografiarlos.
Para los coyotes Fer nos enseñó una técnica que se convirtió en una de nuestras actividades favoritas. Consiste en usar técnicas de rastreo y camuflaje para mezclarnos con el entorno y pasar desapercibidos con los animales. Encontramos el lugar perfecto, un corredor natural por donde pasan los animales. Tomando en cuenta el viento y muy silenciosos, nos sentamos con mantas de camuflaje a esperar. Esto es de paciencia y sin garantía de nada. Después de aproximadamente media hora pasó el primer coyote. Sin darse cuenta en donde estábamos empezamos a tomarle fotos. Uno de los grandes retos para nosotros fue la falta de equipo, empezando por los lentes telefoto los cuales son sumamente necesarios para este tipo de fotos.
Manejamos a otro cráter para comer y descansar. Terminando teníamos el objetivo de fotografiar al borrego cimarrón pero desafortunadamente solo vimos uno con binoculares muy a lo lejos, así es esto.
En la noche noche regresamos a la zona del campamento del primer día y después de montar todo, salimos en la camioneta y con luces a buscar aves nocturnas como búhos, tecolotes o lechuzas. Para hacerlo apuntábamos con la linterna a las ramas y saguaros esperando que la luz reflejara sus ojos y así encontrarlos. Desafortunadamente no tuvimos suerte y regresamos a dormir.
Día 3
Lo curioso de este viaje y para bien de nosotros es que por la pandemia había muchas regulaciones y limitaciones para viajar, mucha gente no se animaba y los tours estaban suspendidos así que visitamos el museo “Schuk Toak” y durante todo el tiempo que estuvimos dentro de la reserva no vimos a nadie, más que a la persona que atendía el museo. Vale mucho la pena conocer este museo en donde aprendimos muchas cosas más sobre el ecosistema, especies e historia de este lugar.
Terminando nos dirigimos hacia la Sierra del Pinacate para poner el campamento en “Cono Rojo” que se le llama así por la piedra roja que tiene. Con todavía buena luz salimos a hacer un hike por la sierra desde donde pudimos ver el Cerro del Pinacate. Por tiempo de luz y seguridad decidimos no subirlo pero pudimos disfrutar de un gran hike. Regresamos al campamento, cenamos y preparamos todo para nuestra última noche de campamento y del viaje.
Día 4
Después de 5 noches acampando en el desierto, alejados de la civilización, explorando dunas y cráteres, buscando y fotografiando animales, el viaje se nos estaba acabando. Nuestro vuelo salía por la noche y todavía teníamos un camino de varias horas de terracería y carretera para llegar al aeropuerto así que muy temprano recogimos todo y aprovechamos nuestro último amanecer antes de salir. Manejamos hacia el sur, pasando por Puerto Peñasco para tomar la carretera y dirigirnos de regreso a Mexicali. El terreno de estos lugares nunca deja de impresionar. Las vistas desde la carretera parecían de otro planeta. Del lado izquierdo tenemos el mar y a lo lejos la península de Baja, del lado derecho formaciones muy raras de roca, a lo lejos las dunas y el desierto hasta que llegamos al punto en donde se juntaban.
Queríamos visitar el mar aprovechando que estábamos ahí. Para cerrar la aventura y con un poco de tiempo de sobra nos acercamos a una playa que encontramos en el mapa pero tan solo entramos, la camioneta se atoro. Afortunadamente nos sobró leña del campamento, cavamos hoyos detrás de las llantas y acomodamos los trozos de madera, bajamos todo el equipo y maletas para aligerar la pickup y finalmente, después de una hora, mucho esfuerzo y preocupación de perder el vuelo logramos salir. Regresamos a la carretera y unas horas después estábamos a salvo y a tiempo en el aeropuerto listos para abordar y regresar a casa.
Ha sido un viaje como ningún otro, sin duda uno de nuestros favoritos y que quedará para el recuerdo como una gran aventura y al que esperamos con ansias regresar. Los paisajes, los animales, las noches estrelladas y todo eso en México sin necesidad de cruzar el mundo para poder vivir una experiencia así de increíble.
Svalbard
Aterricé en Longyearbyen, en el aeropuerto más al norte de la Tierra después de viajar más de 16,000 kms y 3 días, primero llegué a Madrid, luego a Oslo, después a Tromsø y al final a Svalbard, donde me embarcaría por más de una semana para recorrer el Ártico.
Expedición al Ártico
Junio 2022
Llegamos a SVALBARD, un archipiélago noruego muy al norte en la Tierra en medio del Círculo Polar Ártico, aquí hay una comunidad llamada LONGYEARBYEN en la latitud 78° de la Tierra ( 78°13′00″N 15°38′00″E ) *LA LATITUD 90° ES EL CENTRO DEL POLO NORTE* , esta es la comunidad más al norte en la Tierra, con el aeropuerto más al norte en la Tierra.
Aquí en Svalbard hay una bóveda que se llama “Svalbard Global Seed Vault” donde guardan todos los tipos de semillas que existen en el planeta en caso de una catástrofe mundial, las tienen congeladas en el subsuelo en el Permafrost y puedes ver la bóveda desde el pequeño aeropuerto de Svalbard
En Svalbard hay población de aproximadamente 2,500 personas y se calcula que existen más de 3,000 osos polares, en teoría es el mejor lugar del mundo para poder ver a los osos en vida salvaje. También aquí en Svalbard no existe la noche en esta época del año, íbamos a estar las 24 horas del día con el sol arriba del horizonte, así es del 17 de abril al 24 de agosto cada año, un total de 130 días donde en ningún instante se deja de ver el sol, a partir del 5 de octubre el sol se mete y se queda debajo del horizonte hasta el 8 de marzo, donde los meses de diciembre y enero son de oscuridad total.
Día 1
Aterricé en Longyearbyen, en el aeropuerto más al norte de la Tierra después de viajar más de 16,000 kms y 3 días, primero llegué a Madrid, luego volé a Oslo, después a Tromsø para al final volar y llegar a Svalbard, donde me embarcaría por más de una semana para recorrer el Ártico.
Recorrí un poco la ciudad de Longyearbyen, donde también está el supermercado más al norte en la Tierra, y donde pude ver la Bóveda Mundial de Semillas, es muy interesante ver la forma en como viven en esta comunidad en medio del Ártico, donde obviamente no se puede cultivar nada y donde hace frío los 365 días del año, poder ver un poco de sus casas, sus edificios y su forma de vida me pareció increíble.
Después nos subimos al barco para zarpar y empezar esta expedición en un lugar increíble y único en la Tierra, donde desde hace muchos años había soñado hacer una expedición.
Día 2
Comenzamos la expedición navegando hacia el sur, llegamos a Hornsund (76°57'24"N 16°11'35"E )
Un lugar hermoso lleno de montañas nevadas, comenzamos a explorar algunos glaciares en los zodiaks en la zona de Samarinvågen, desde ese primer segundo yo buscaba osos polares porque realmente era mi motivo principal a filmar y fotografiar, pero esto es vida salvaje y dependemos completamente de la naturaleza. Aquí vimos muchas aves y glaciares, de verdad un paisaje muy hermoso
*La importancia del hielo es que este rebota la luz del sol devuelta al espacio, como un espejo, al derretirse, el mar oscuro absorbe ese calor entonces se acelera cada vez más y más el derretimiento; los polos y los glaciares son los congeladores de la Tierra y son demasiado importantes para mantener y regular los climas de la Tierra.*
Regresamos al barco para ir a otro sitio llamado Isbjørnhamna (77°00'30.4"N 15°34'54.9"E), donde bajaríamos a Tierra a explorar y ver qué animales podíamos encontrar, había un velero de expedición a lo lejos entre el hielo. Aquí vimos también muchos glaciares y aves, y por primera vez en el viaje vimos renos, había muchos y lo que hacen es buscar el pasto que crece durante el verano para alimentarse y sobrevivir el invierno.
Regresamos al barco, era muy interesante estar a la media noche con el sol completamente arriba del horizonte.
Día 3
Le dimos la vuelta al sur de Svalbard y comenzamos a navegar hacia el norte, hasta llegar a los glaciares de Negribreen (78°31'18"N 19°24'28"E ) en el lado ESTE del archipiélago
Comenzamos el día explorando paredes gigantes de glaciar y una zona de Icebergs arriba de los zodiaks, mucho del hielo sobre el que estábamos navegando tenía literalmente MILES de años, estar ahí en medio del ártico rodeado de glaciares y icebergs fue algo increíble.
Después navegamos hacia una zona llamada Dolerittneset en la isla de Edgeøya (78°05'01.1"N 20°49'20.2"E), donde otra vez bajaríamos a tierra para buscar vida salvaje, ahora pude filmar y fotografiar muchísimas morsas, eran casi 70 morsas amontonadas donde muchas estaban durmiendo, a lo lejos había algunas nadando y aunque siempre nos mantuvimos lejos para no invadir su territorio, desde esa distancia se podían ver las heridas ocasionadas por sus peleas.
Después pudimos ver más renos, al igual que un cementerio lleno de huesos de restos de renos y morsas
En este tipo de caminatas siempre íbamos con guardias armados por pura precaución en caso de toparnos con osos polares.
Regresamos al barco para navegar hacia el ESTE de Svalbard buscando rodear el archipiélago para navegar hacia el norte, desde la punta del barco los paisajes del ártico eran algo increíble.
Día 4
Comenzamos el día bajando a tierra en los zodiaks en un lugar llamado Kapp Waldburg (78°15'53.2"N 21°55'22.4"E) para ver a las aves que migran al norte en esta época del año, es increíble como en un lugar con clima tan hostil como este, también esta lleno de vida.
Al regresar al barco y seguir nuestro camino buscando comenzar a navegar hacia el norte cruzando el canal de Freemansundet (78°15'53.2"N 21°55'22.4"E), comenzamos a ver que el mar estaba casi completamente congelado, lleno de bloques gigantes de hielo donde también había muchas focas y algunas morsas (Lugar ideal para ver osos polares porque las focas son su alimento principal, además los bloques de hielo les encantan porque son animales que siempre están yendo de un lugar a otro y aquí pueden camuflarse mejor para conseguir alimento).
Al estar navegando, vimos huellas de oso polar en el hielo, decidimos bajar en los zodiaks para buscarlos, había casi 20 focas a lo lejos y había muchas huellas de oso frescas, a pesar de estar casi dos horas buscando, ese día tampoco tuvimos suerte de ver osos polares, por lo que regresamos al barco y me empezaba a sentir un poco nervioso de que acabara la expedición y me fuera del ártico sin documentar osos polares.
El hielo se puso cada vez más grueso hasta un punto que ya no pudimos pasar, por lo que para lograr llegar al norte de Svalbard tendríamos que regresar por el mismo camino que habíamos tomado para llegar ahí, y buscar llegar al norte por el OESTE de Svalbard, algo que nos quitaría mucho tiempo, pero era la única forma de continuar.
Día 5
Un día de navegación para intentar recuperar algo del tiempo perdido, navegamos por casi 24 hrs sin parar, siendo todo el tiempo de día y estando en medio del mar se vuelve un poco pesado el viaje, así que decidimos hacer una muy corta escala en Tierra en Vårsolbukta, Bellsund (77°45'15.1"N 14°23'17.5"E) para ver algo de vida salvaje en ese día antes de seguir nuestro camino hacia el norte.
Desembarcamos en tierra en los zodiaks, en un lugar lleno de renos por todos lados, aquí fue cuando pude estar más cerca de ellos a tan solo unos metros.
Mientras caminábamos por esa zona, encontramos restos de asentamientos humanos de hace unos 100 años, cuando se llevaban a cabo las primeras exploraciones en este lugar del ártico.
Regresamos al barco para navegar toda la noche hacia el norte de Svalbard, quedaban 3 días más para encontrar osos polares.
Día 6
Comenzamos el día explorando el norte de Svalbard, logramos llegar a Indre Norskøya (79°49'22.8"N 11°27'30.1"E) después de navegar un día y medio antes de quedar casi atrapados en el hielo.
Bajamos en los zodiaks a un lugar hermoso lleno de focas, había también muchas aves como Puffins y a lo lejos había una ballena muerta en la orilla (era el lugar perfecto para lograr encontrar osos polares porque era una zona llena de alimento para ellos).
Me empecé a emocionar mucho, de pronto vimos en la orilla muchas huellas de oso polar, probablemente eran de esa misma mañana, estábamos buscando por todos lados en varios zodiaks para dar con ellos, realmente sentía que ese era el lugar para encontrarlos, de pronto de un segundo a otro empezó a llover y el mar se empezó a agitar mucho, por lo que a pesar de estar tan cerca de dar con los osos, tuvimos que abortar la misión y regresar al barco lo antes posible.
El mar empezó a tener olas de casi 2 metros, yo intentaba agarrarme como pudiera, pude abrir mi chamarra y meter mi cámara con el telefoto para protegerla del agua, rebotábamos muchísimo por las olas y en más de una vez estuvimos cerca de caer al agua helada; sin poder llegar al barco tuvimos que irnos a la orilla en lo que pasaba la tormenta, en cuanto comenzó a bajar la lluvia nos fuimos al barco a toda velocidad, al llegar me sentía lleno de adrenalina y frustración de que una vez más, no vimos osos polares.
En la tarde exploramos en los zodiaks una zona de glaciares hermosa llamada Hamiltonbukta (79°40'19.6"N 12°06'41.3"E), el lugar más hermoso que vi en Svalbard donde el agua cristalina reflejaba las enormes paredes de hielo blanco con azul turquesa, ese día bajé un whiskey, agarré un pedazo de hielo de miles de años y me tomé un Whiskey on the rocks con hielo del ártico jajajajajaja
Al regresar al barco, me sentía muy feliz de poder estar en ese lugar, pero también con mucha angustia de irme sin ver osos polares, tendríamos una última oportunidad al día siguiente. Quedaban dos días más de expedición, pero en el último día iríamos hasta el mar congelado del Polo Norte, donde sería casi imposible ver osos, por lo que realmente tendríamos solamente un día mas.
Día 7
Una semana recorriendo el ártico, me desperté temprano y a las 6:30 am ya estaba en la cubierta del barco con binoculares y mi telefoto buscando rastros de osos muy al norte de Svalbard, en Sorgfjorden (79° 56' 21.5603" N, 17° 14' 10.7232" E)
De pronto, el capitán dio un anuncio, una bióloga del barco vio con un telescopio lo que parecía ser una osa polar con su cachorro a unos 3 kms del barco, al escuchar eso me llene de una emoción que no puedo describir, dieron órdenes de alistar todo para salir lo más rápido posible en los zodiaks, el problema es que íbamos navegando y detener el barco para bajar con grúa los zodiaks es algo tardado, yo ya tenía absolutamente todo listo. En cuanto pude abordar mi zodiak, me subí y salimos a toda velocidad, para ese entonces ya había pasado más de media hora desde el anuncio, entonces yo iba con muchísima emoción pero a la vez con mucho nervio de que al llegar, los osos ya no estuvieran ahí.
Recorrimos unos 3 kms, hasta que de pronto a lo lejos comencé a ver dos puntitos blancos caminando en la inmensidad del ártico, poco a poco nos fuimos acercando, al ver a los osos, se me llenaron los ojos de lágrimas y comencé a filmar y fotografiar cada instante de ese momento.
Cuando llegamos, vimos que en realidad era un oso polar macho interactuando con una hembra, estaban en ritual de apareamiento, cuando esto sucede el macho y la hembra permanecen juntos unas 3 semanas mientras se aparean varias veces hasta que la hembra queda embarazada, después de eso el macho sigue su camino y deja a la hembra. La confusión del cachorro fue porque al verlos tan de lejos desde el barco solo se veía una gran diferencia de tamaño. La hembra estaba marcada con un collar, esto no lo hacen con los cachorros por lo que era el motivo principal por el cual nos dimos cuenta que no era un cachorro, este collar lo tienen un máximo de 14 meses y es muy importante porque manda información muy importante para estudiar a los osos, lo que también ayuda a su conservación.
La bióloga nos dijo que en 16 años trabajando en el ártico, nunca había visto una interacción tan increíble entre un macho y una hembra, nos quedamos más de una hora observándolos desde los zodiaks sin interferir con ellos, yo intentaba filmarlos y fotografiarlos de todos los ángulos posibles mientras vivía una de las experiencias más hermosas e increíbles de toda mi vida.
Haber visto a los osos fue algo inmensamente increíble e importante para mi, porque además de que fue un ejercicio de fe de no darnos por vencidos buscando a los osos, fue el estar tan de cerca del carnívoro terrestre más grande de la Tierra en medio del ártico, verlos caminar, rugir y cómo se comportaban entre ellos es algo que nunca voy a olvidar. Ellos siguieron su camino, nosotros regresamos al barco y yo no sabía como procesar lo que acababa de vivir.
Un par de horas después mientras íbamos navegando, el capitán dio otro aviso diciendo que había dos ballenas azules nadando cerca del barco, agarré mi cámara y salí a cubierta a filmarlas y tomarles fotos, en ese momento estaba viendo a la especie animal más grande que que existe en el planeta, casi 33 metros de largo hacen a la ballena azul el animal más grande del mundo y estaba viéndolas nadar en el agua helada del ártico. Ver osos polares y ballena azul el mismo día es como sacarte la lotería, las probabilidades de eso son prácticamente nulas.
Siguiendo con la emoción a tope, desembarcamos en Faksevågen (79°33'33.8"N 17°40'54.8"E) para hacer kayak en hielo, me equipé con un traje seco (un traje con el cual si caes al agua no te mojas) y salimos en los zodiaks hacia una zona de icebergs, ahí abordamos los kayaks y comenzamos a remar en medio del hielo, una experiencia increíble.
Ese 18 de junio de 2022 va a quedar para siempre como uno de los mejores días de mi vida.
Día 8
Navegamos hacia el norte dejando atrás Svalbard, hasta llegar al mar congelado del Polo Norte (ICE EDGE), en esta zona el hielo es tan denso que se cubre el mar por completo por más de 1000 kms hasta llegar a la latitud 90° del centro del Polo Norte, en ese momento estábamos en la latitud 83° y ya no podíamos llegar más al norte, ya que para cruzar y romper ese hielo se necesita un barco rompehielos especial, es un lugar prácticamente inaccesible.
Estuvimos viendo los enormes trozos de hielo desde el barco, había algunos de casi 20 metros de tamaño
Bajamos en los zodiaks a hacer un último recorrido en ellos, la zona estaba llena de neblina entonces se marcaron las coordenadas del barco y nos adentramos en el hielo hasta donde podíamos pasar, literalmente estábamos navegando en el hielo del Polo Norte.
Después de ver Icebergs de todas las formas y tamaños, hasta uno en forma de coche, regresamos al barco para empezar nuestro regreso a Longyearbyen.
Antes de regresar, algunos pasajeros del barco nos atrevimos a echarnos un clavado en el agua helada con solo traje de baño, el agua estaba a -1° C al borde de la congelación, era una oportunidad única para nadar en el océano ártico del Polo Norte.
Me amarraron una cuerda en la cintura y sin pensarlo salté al agua, obviamente lo único que sentí fue frío, estuve adentro unos 10 segundos y al salir, mientras temblaba del frío me sentía muy feliz de haberlo hecho jajajajaja.
Mientras navegábamos de regreso, salí a ver el sol de medianoche y las montañas nevadas de Svalbard por última vez.
Día 9
Llegamos a Longyearbyen después de una de las expediciones más increíbles de toda mi vida. El barco ancló frente a la bóveda mundial de semillas, bajamos y estuve un par de horas caminando y explorando por Longyearbyen, pasé por las casas donde vive la gente, por las tiendas que hay y pude entrar al museo de Svalbard, ver cómo es la vida de la gente que vive aquí me encantó
Al salir de Longyearbyen, hay un letrero que te advierte la presencia de osos polares.
Llegué al aeropuerto para volar de regreso a Oslo, Svalbard es un lugar increíble, el ártico es el lugar que más ha sufrido por el calentamiento global.
Todos podemos hacer un cambio para conservar este tipo de lugares, desde disminuir nuestra basura hasta llevar una vida un poco más sustentable hará una gran diferencia, esta es una foto de Svalbard de hace unos 100 años vs el día de hoy.
Espero poder regresar a Svalbard en algún futuro, me gustaría poder venir en la temporada de oscuridad, donde las auroras boreales están casi de manera permanente en el cielo. Aún tenemos mucho por explorar en el resto del Ártico, como en el ártico canadiense y en Groenlandia, y también viajar a la Antártida (sur).
En Youtube está la serie completa de esta expedición
Esta expedición quedará por siempre en mi corazón. ¡Gracias Svalbard!
Galápagos
Durante una semana, me embarqué en una expedición completamente lejos de la civilización en la segunda reserva natural más grande de la Tierra.
Durante una semana, me embarqué en una expedición completamente lejos de la civilización en la segunda reserva natural más grande de la Tierra, con al menos 3 buceos diarios, en cada inmersión, viví encuentros increíbles con animales marinos que con palabras no puedo explicar, en cada buceo la fauna nos recibió y pudimos coexistir con algunos de los animales más hermosos y grandes del planeta.
En noviembre del 2021 empezó esta gran expedición en las Islas Galápagos, viajé a la Isla de Baltra, después de un viaje largo y varios vuelos desde CDMX - QUITO , QUITO-GUAYAQUIL y GUAYAQUIL - BALTRA; al llegar me embarqué en el Pingüino Explorer para empezar lo que fue el viaje al lugar de buceo que más me ha impactado en toda mi vida.
Día 1
Después de embarcarnos, hicimos pruebas de flotabilidad en los alrededores de Baltra, esto era muy importante porque estaba estrenando un wetsuit de 7 mm (W7 de Waterproof) y una nueva cámara submarina (Canon R6 y Housing Ikelite), en la semana nos esperarían buceos profundos con demasiada corriente y miles de animales marinos, por lo que era muy importante tener el control perfecto del equipo y ajustar el peso con plomo para poder tener una flotabilidad perfecta, en ese buceo pude ver varias tortugas marinas gigantes, de más de metro y medio de tamaño.
Día 2
Viajamos toda la noche para amanecer en el noreste de la isla Isabela ( 0°00'37.1"S 91°12'56.1"W) donde bucearía por primera vez con MANTAS GIGANTES, el agua muy fría de 14°C, el oleaje y los animales de más de 4 metros de tamaño nos daban una probadita de lo que iba a ser esta expedición.
Hicimos 3 buceos en un lugar que es un sitio de limpieza natural para Mantas Gigantes, las corrientes forman determinadas condiciones naturales que hacen que las mantas gigantes migren hacia esta zona cada año, ver a estos animales de más de 4 metros junto con tortugas, tiburones galápagos y miles de peces fue una experiencia muy padre, hicimos el primer buceo a las 6 am y para las 11 am ya estábamos empezando el tercer buceo, para acabar muy temprano y navegar más de 200 km hacia el norte durante 20 horas para llegar a Darwin, donde cruzaríamos el ecuador del Hemisferio Sur al Hemisferio Norte
Día 3
Llegamos a DARWIN (1°40'20"N 91°59'26"W ), el lugar más hermoso en el que he buceado, si me dijeran que me queda un buceo más en el resto de mi vida, decidiría hacerlo en este lugar, en 2020 se derrumbó el techo del Arco de Darwin , por lo que ahora dos torres eran lo que marcaba la superficie de este lugar increíble.
Nos preparamos para hacer 4 buceos, todos profundos de más de 30 metros, algo que sin estar respirando Nitrox 32 no hubiera sido posible. En el amanecer con el cielo todavía naranja, nos subimos a los zodiaks para llegar hacia el Arco de Darwin, en esa travesía de 20 minutos del barco hacia el arco, con el amanecer de fondo, decenas de pájaros Fragata volando sobre tu cabeza y rebotando en las olas, era el inicio de uno de los días más increíbles de mi vida.
Caímos al agua para ver el primer tiburón ballena gigante del viaje, estando a 30 metros de profundidad vimos cómo pasaba a unos 10 metros arriba de nosotros un tiburón ballena de más de 14 metros, acompañado de lobos marinos y algunos tiburones martillo.
En el segundo buceo me tocó vivir el encuentro submarino con un animal que más me ha marcado, al menos a la fecha en que estoy escribiendo esto… dentro de la inmensidad del azul, a unos 25 metros de profundidad, apareció una sombra enorme que poco a poco se fue acercando directamente hacia mi, era un tiburón ballena de casi 17 metros de largo que pasó a unos 2 metros de distancia de mi, la respiración se me aceleró y empecé a nadar a un lado de el durante unos segundos mientras hacíamos contacto visual, el tiburón ballena siguió su camino y lo perdí de vista en la inmensidad del mar, fue un encuentro que hizo que me salieran lágrimas y algo que hoy en día recuerdo con muchísimo agradecimiento.
Hicimos dos buceos más donde seguimos viendo diferentes especies de tiburones, cientos de peces diferentes, tortugas, escuchamos delfines y volvieron a pasar varios tiburones ballena, pero estas veces a diferentes profundidades de donde estábamos, por lo que solamente veíamos pasar su enorme silueta
Acabamos el día terminando de bucear en el atardecer, donde en los zodiaks y todavía equipados recorrimos el arco de Darwin hasta regresar al barco.
Lo que vivimos ese día fue algo poco común, el barco nos informó que durante los últimos dos días ningún barco vio tiburón ballena en Darwin, por lo que ese día las circunstancias en la naturaleza nos favorecieron para poder vivir esa experiencia tan hermosa. Ya en la noche, la luna llena alumbraba la negrura del mar y que a pesar de su luz, no alcanzaba a disipar la luz de las estrellas en el cielo, esa sensación de estar en uno de los lugares más hermosos y remotos del planeta alejado cientos de kms de la civilización más cercana, adentrándote en un mundo que parece de la prehistoria fue algo increíble
Día 4
La Isla de Wolf (1°22'55"N 91°49'13"W ), hicimos 2 buceos muy temprano en Darwin, sin la suerte de ver tiburones ballena, para a medio día navegar hacia el sur a la Isla de Wolf en busca de la Pared de Tiburones Martillo. Durante el cruce de las islas nos acompañaban las fragatas volando en el cielo arriba de nosotros, mientras a lo lejos quedaba la Isla de Darwin y su arco (que ahora son torres)
Llegamos a Wolf y el mar estaba muy picado con mucha corriente, por lo que varios buzos decidieron no ir a este buceo, nos subimos a los zodiaks y fuimos hacia un lugar donde intentaríamos ver cientos de tiburones martillo haciendo su migración, no tuvimos suerte por la corriente y decidimos abortar el buceo, pero durante el tiempo que pudimos bucear, vimos muchas tortugas, cientos de peces y lobos marinos.
Día 5
Nos quedamos en Wolf para poder encontrar a los tiburones martillo, las condiciones eran más favorables que el día anterior y empezamos el día buceando unas pequeñas cuevas que hay en la isla, la corriente estaba fuerte y al final del buceo, vimos algunos tiburones martillo, por lo que estábamos muy cerca de ellos
Nos preparamos para la segunda inmersión y una vez más la corriente y las olas nos sorprendieron, bajamos donde creíamos que estarían los martillos y aunque no encontramos la pared de cientos de tiburones, habían un par de decenas de tiburones, nos soltamos de las piedras y la corriente nos llevó hacia el blue (cuando ves azul a tus 360°) donde tuvimos que permanecer muy juntos hasta llegar a la superficie, donde nos estarían esperando los zodiaks.
Al medio día hicimos un pequeño recorrido alrededor de la isla para ver a los animales terrestres, pudimos ver miles de pájaros y muchos lobos marinos antes de prepararnos para nuestro último buceo en Wolf, y nuestra última oportunidad para encontrar la pared de martillos
Caímos al agua para nuestra tercer inmersión del día, teníamos el tiempo muy limitado por el nitrógeno acumulado en nuestro cuerpo por tantos buceos profundos anteriores, caímos directamente a las piedras para agarrarnos por la corriente y esta vez, ENCONTRAMOS LA PARED DE MARTILLOS, recuerdo como el Dive Master me dijo que me acercara a el, de pronto, estando a unos 34 metros de profundidad, volteé hacia arriba y ahí estaban, cientos de tiburones martillo haciendo su migración, literalmente cientos, todos juntos nadando en la corriente, este instante también hizo que se me llenaran los ojos de lágrimas y una vez más me sentí la persona más afortunada del mundo. Tuvimos que empezar a ascender, la corriente nos empujaba hacia abajo por lo que me comencé a estresar un poco, pero en estos instantes es cuando más uno debe mantener la cabeza fría y pensar claro, inflamos un poco nuestros chalecos para tener un ascenso controlado, hacer nuestra parada de seguridad a 6 metros de la superficie y terminar el buceo.
Los martillos seguirán nadando y haciendo su migración hasta llegar a la Isla del Coco en Costa Rica, pasar por Panamá, llegar a Colombia a la Isla de Malpelo hasta regresar a Galápagos, y así seguir con este ciclo migratorio de miles de años de historia que ayuda a mantener un balance en los ecosistemas del mar, el cual es indispensable para la vida en la Tierra.
Comenzamos a navegar de vuelta hacia el Hemisferio Sur donde otra vez cruzaríamos el Ecuador, en la noche mientras el barco navegaba una vez más la luna y las estrellas alumbraban nuestro camino.
Día 6
Noroeste de Isla Isabela (0°00'56"S 91°26'58"W ) y Fernandina (0°16'05"S 91°26'39"W ). Amanecimos del otro lado de Isla Isabela de donde habíamos estado con las mantas, esta vez en busca del PEZ MOLA MOLA, nos preparamos para el primer buceo del día y el que sería mi buceo en agua más fría a la fecha con 12° de temperatura (Espero algún día bucear en el Ártico y en la Antártida jajajaja), de verdad el agua a esta temperatura es helada y es difícil mantener el calor.
Caímos al agua para hacer otro buceo profundo a 36 metros de profundidad, mientras estábamos en el fondo y el agua helada nos hacía sentir que se nos quemaba la cara, vimos como pasaba un Mola Mola cerca de la superficie mientras en el fondo filmaba a una de las especies de tiburón más pequeñas que existen, el Tiburón Cornudo. Empezamos el ascenso y al casi llegar a la superficie, ahora vimos dos Mola Mola casi en el fondo, apenas se veía su silueta, por lo que ese buceo no fue de mucha suerte para nosotros
El agua helada hizo que la mitad del grupo decidiera no ir al segundo buceo, por supuesto que yo no me lo iba a perder por lo que lo único que quería era entrar en calor, llegué al barco, me desequipé y en 20 minutos bebí como 3 tazas de café, comí galletas y chocolates y me envolví en todas las cobijas de mi camarote, para que en 20 minutos tuviera que estar otra vez equipándome0
. Caímos al agua para la segunda inmersión, bajamos profundo y encontramos 3 Mola Molas!! Siempre manteniendo la calma para no alterar el entorno, tuvimos más de 20 minutos para bucear con ellos y filmarlos desde todos los ángulos posibles, terminamos el buceo con una sensación increíble de haber estado tanto tiempo con tantos Mola Mola
Ahora empezamos a navegar hacia la Isla de Fernandina para ver a las iguanas marinas, pingüinos Galápagos (la especie de pingüino que más al norte vive en la Tierra) y al Pez Murciélago Labios Rojos. Empezamos con un buceo muy poco profundo en Fernandina, en uno de los lugares más hermosos que he visto, la luz creaba unas formaciones en el agua cristalina junto con los miles de arrecifes que había en esta pequeña bahía, en muy poco tiempo pudimos ver algunas iguanas marinas, un par de pingüinos, muchos lobos marinos, tortugas y miles de peces y arrecifes de todos los colores, de verdad uno de los sitios más hermosos que deben de existir en el planeta.
Fotografía de Luis Sánchez @rangoextendido
Regresamos al barco y nos preparamos para el cuarto buceo del día, en busca del Pez Murciélago Labios Rojos, un pez endémico de esta zona (o sea que solo lo encuentras aquí) y diferente a cualquier otro pez del planeta, tiene patas como de pollo, cuernos, la boca con un rojo intenso y lo encuentras muy profundo a partir de 30 metros de profundidad, pudimos ver un par de estos peces en un buceo muy frío, después regresamos al barco para preparar nuestro último día de buceo para el día siguiente.
Día 7
Hicimos un último buceo en Galápagos en una piedra que sobresale en medio del mar llamada Cousin Rock, un buceo para cerrar esta expedición en las Islas Galápagos, el lugar más impresionante para ver vida pelágica de la Tierra, fue un buceo tranquilo, de muchos peces, móbulas y rayas.
Al terminar el buceo, regresamos a tierra después de una semana de estar en el mar, llegamos a la Isla de Santa Cruz para ver las tortugas gigantes terrestres, tortugas que llegan a vivir más de 200 años y que su tamaño las ha hecho famosas a nivel mundial, fue muy padre poder estar a un lado de ellas
Día 8
Volé a Quito para terminar el viaje, pero antes de abordar mi vuelo de regreso a México, pasé el día en Quito para poder estar en la mitad del mundo, en el ecuador de la Tierra, en uno de los lugares del mundo donde puedes estar en el Hemisferio Norte y en el Hemisferio sur al mismo tiempo
Ecuador y las Islas Galápagos son un lugar mágico en la Tierra, lo que viví en esos buceos es algo que jamás voy a olvidar, espero regresar muy pronto a este lugar donde me sentí la persona más afortunada en el planeta por poder vivir estos encuentros con animales tan hermosos en el fondo del mar.
¡Gracias Ecuador!
Noruega
En el verano de 2019, después de meses de planeación salimos del aeropuerto de la Ciudad de México a un viaje que se convertiría en una de las experiencias más increíbles de nuestras vidas.
En el verano de 2019, después de meses de planeación salimos del aeropuerto de la Ciudad de México a un viaje que se convertiría en una de las experiencias más increíbles de nuestras vidas.
Volamos hacia nuestra primera parada, Amsterdam, Países Bajos y después de unas 11 horas habíamos aterrizado para tomar nuestro siguiente vuelo con destino a Oslo, Noruega. Fue un corto vuelo de menos de 2 horas y finalmente estábamos en Noruega.
Durante los siguientes 4 días estuvimos recorriendo y conociendo la capital del país. Visitamos museos, parques, fortalezas, muelles, La Ópera de Oslo y navegamos por los fiordos en un barco de vela. Conocimos la cultura, una muy diferente a la de México y probamos unos de los chocolates más ricos en el mundo, los chocolates Freya.
El cuarto día empacamos nuestras cosas y salimos hacia la estación central de Oslo para tomar un tren a Bergen. El camino es largo, de poco más de 6 horas, pero cada minuto ahí vale la pena. Es una de las mejores rutas de tren a nivel mundial, los paisajes que se pueden ver son irreales. Desde fiordos, pastizales, montañas, glaciares, lagos, bosques hasta ciudades y pueblos.
Llegamos a Bergen y caminamos hacia el puerto para tomar un ferry que nos llevaría a Husnes, localidad en Hordaland. El viento en el ferry era muy fuerte y los paisajes entre los fiordos espectaculares. Después de un largo, pero increíble día de viaje habíamos llegado. Ya había oscurecido e hicimos una pequeña caminata a la orilla del fiordo para nadar. Saltamos y el agua estaba demasiado fría, respirar nos costaba así que salimos después de poco tiempo.
Al día siguiente utilizamos un kayak para navegar por los fiordos y posteriormente preparamos nuestro equipo de montaña y salimos en coche hacia el norte para hacer una parada rápida en Rosendal, Hordaland y de ahí seguir 2 horas más hacia el norte para llegar al estacionamiento de “Trolltunga”. Cargamos todo el equipo en nuestros backpacks y empezamos a subir. Las vistas son impresionantes, difícil de describir únicamente con palabras. Mientras más subíamos cambiaba más el terreno, siempre estábamos rodeados de cascadas y agua, constantemente llovía, llegamos a varias zonas con nieve e incluso glaciares y lagos congelados.
Al ser verano la temperatura no era extrema, al ir en invierno es algo que se tiene que considerar seriamente y tener precauciones por el frío que hace. Cada kilómetro que avanzábamos aparecía un letrero que nos indicaba cuánto llevábamos y cuánto nos faltaba. Cada vez más cerca pero siempre disfrutando el camino. A poco más de la mitad tomamos un descanso para comer, después de eso hicimos el último empujón para llegar a la piedra de Trolltunga.
Este lugar tiene una roca salida, similar a la del Rey León, y sale sobre un acantilado de aproximadamente 700 metros. La leyenda, como su nombre dice, cuenta que es la lengua de un trol (Trolltunga).
Caminamos hasta la punta para apreciar la vista del acantilado y el lago. Después de unos minutos encontramos una zona cerca del glaciar en donde armamos el campamento, cenamos y nos preparamos para dormir.
Al despertar y después de una fría noche, nos esperaba una densa niebla, recogimos nuestras cosas, al despejarse la niebla, pudimos ver una vez más la roca, y salimos para el viaje de regreso. Después de poco más de 25 kilómetros totales caminados llegamos al coche para salir de regreso a Rosendal.
Si visitas Noruega no te puedes perder este hike tan único e increíble.
En Rosendal visitamos un hermoso y antiguo castillo llamado Barionet Rosendal, nadamos en los fiordos y descansamos para prepararnos para aprovechar nuestro último hike. Salimos caminando temprano con el objetivo de llegar a Melderskin. Las subidas eran muy empinadas, pero las vistas una vez más no decepcionaron. Después de mucho esfuerzo llegamos al punto más alto, desde ahí podíamos ver la pequeña ciudad, los fiordos, las cascadas, el lago de la montaña y las otras montañas. Se convirtió en un increíble hike más para recordar.
Bajamos, empacamos nuestras cosas y temprano por la mañana siguiente salimos de regreso a Husnes en donde tomamos el ferry a Bergen. Recorrimos esa hermosa ciudad a pie unas horas antes de ir al aeropuerto para tomar nuestro siguiente vuelo con destino a Islandia.
Bahamas
En febrero de 2021 tuvimos uno de nuestros más grandes viajes en donde navegamos durante una semana en mar abierto en las aguas de las Bahamas, buceamos con varios de los depredadores marinos más grandes en el planeta.
En febrero de 2021 tuvimos uno de nuestros más grandes viajes en donde navegamos durante una semana en mar abierto en las aguas de las Bahamas, buceamos con varios de los depredadores marinos más grandes en el planeta, convivimos con gente muy reconocida en el mundo de la fotografía, video y exploración submarina, al igual que grabamos nuestro primer documental profesional, “Sharks my Love”.
Nos reunimos con Luis Sánchez fundador de Rango Extendido, agencia de viajes de buceo y volamos de la Ciudad de México a Miami, Florida, de ahí fuimos hacia el puerto de West Palm Beach en donde nos encontraríamos con Jim Abernethy, un reconocido fotógrafo, cinematógrafo que ha colaborado con National Geographic, conservacionista, pionero en los encuentros con tiburones sin jaula, en 2001 se convirtió en pionero de Tiger Beach y es fundador de Jim Abernethy´s Scuba Adventures.
Nos subimos al MV Shear Water, un barco de menos de 20 metros de proa a popa en el cual junto con otras 12 personas, se convertiría en nuestra casa durante toda una semana.
Compartimos nuestro camarote con 7 personas, en un barco decorado con cientos de fotos de tiburones que ha tomado Jim durante décadas.
Antes de zarpar, tuvimos un briefing de lo que sería la expedición y los muchos cuidados que debemos tener al bucear con decenas de tiburones a la vez, entre ellos estarían tiburones tigre, toros y martillos gigantes.
Por la madrugada salimos del puerto y navegamos toda la noche para llegar a Bahamas, pasar aduana y salir al norte a mar abierto hacia Tiger Beach a unas 20 millas del puerto del que zarpamos en Florida, este lugar, al estar protegido es uno de los mejores lugares en el mundo para bucear e interactuar con tiburones. Un gran ejemplo de cómo al cuidar y proteger los ecosistemas se puede mantener un balance sostenible en donde las actividades turísticas y económicas no tienen por qué acabar con la vida del lugar.
Al llegar, era hora de una de las aventuras más grandes de toda nuestra vida, íbamos a estar rodeados de algunos de los depredadores marinos más grandes del mar varias horas al día durante una semana, así que nos equipamos, nos vestimos completamente de negro (para que los tiburones puedan diferenciarnos de la carnada), nos pusimos varias capas antes de nuestro Wet Suit de 5 mm para soportar por varias horas de buceo diarias en el agua fría de unos 15º y bajamos hasta el fondo (10 metros) para hincarnos y poder observar a las decenas de tiburones que te acompañan desde el primer momento en el que entras al agua. Había muchísimos tiburones limón y de arrecife, pero aún estábamos esperando a lo que sería el hit de la expedición a Tiger Beach, los tiburones tigre.
Después de unos minutos vimos por primera vez un inmenso tiburón tigre de unos 4 metros de largo, poco a poco llegaron más junto con otras especies de tiburones en donde en ocasiones estuvimos rodeados de unos 30 o 40 ejemplares a la vez, entre ellos tiburones nodriza y toros, misma especie con la que ya habíamos buceado previamente en México.
Durante los siguientes días navegamos por la zona y promediamos de 2 a 3 buceos al día, a excepción de un día en el que nos tocó tormenta y tuvimos que quedarnos en el barco que se movía de arriba a abajo y de un lado al otro pero pudimos aprovechar para descansar, relajarnos, convivir y relacionarnos mejor con los miembros del equipo.
En Tiger Beach, vivíamos en cada buceo encuentros llenos de adrenalina y paz a la vez, difíciles de explicar, llegamos a estar rodeados de hasta 7 tiburones tigre. Ellos son una especie de tiburón muy extrovertida y curiosa la cual se te acerca a centímetros de tu cuerpo y muchas veces tienes que redirigir tomándolos con cuidado desde la parte superior de su boca.
Recuerdo que en el segundo día de buceo, una hembra de casi 5 metros llamada Starlet, nado hacia mí y le tiró una mordida a mi cámara, estos tiburones son muy juguetones y les encanta llevarse las cámaras, ya que son atraídos por las ondas que crean las cámaras, así que tuve que reaccionar y me puse por debajo del tiburón y lo tuve que empujar hacia arriba para evitar que se robara mi cámara, este encuentro fue la primera vez en mi vida que redirigí un tiburón.
Durante estos buceos, era algo hermoso e indescriptible ver como Jim y Hex ( miembro de la tripulación y mano derecha de Jim ) interactuaban con los tiburones, ellos buscaban a Jim para conseguir una caricia o para pedirle ayuda al tener algún anzuelo. La amistad que ha forjado Jim durante décadas con los tiburones de Tiger Beach es de las cosas más hermosas que hemos presenciado, precisamente de eso trata nuestro documental Sharks My Love, el cual pueden ver en nuestro canal de Youtube.
Después de bucear, tomar fotos y grabar, salimos de Tiger Beach a Bimini con el fin de buscar una especie de tiburón que parece fuera de este planeta, el tiburón martillo gigante. Anclados, tuvimos un amanecer increíble, desayunamos, nos equipamos y bajamos nuevamente.
Desde lo lejos y gracias a la claridad del agua, vimos como se empezó a acercar uno, es un gran sentimiento el poder interactuar con un depredador tan único y de un tamaño de aproximadamente 4 metros. Se acercaron varios más y después de más de una hora que se nos acabó el aire subimos al barco. Salíamos, comíamos, nos equipábamos nuevamente y entrábamos al agua para seguir documentando y conviviendo con estos increíbles animales. En este lugar tuvimos la oportunidad de hacer un buceo nocturno, una experiencia muy interesante ya que el comportamiento de los tiburones por las noches era más activo además de la poca visibilidad.
Cada tiburón tigre que se acercaba recibía una caricia o un gesto de afecto por parte de Jim y Hex, lo último que sentías al estar rodeado de decenas de tiburones era miedo, te sentías conectado, pleno, y en cada contacto visual con cada tiburón te sentías como la única persona en la Tierra, coexistiendo con los depredadores más temidos y malentendidos del mundo, mientras vivíamos y comprobábamos en primera persona que los tiburones no son máquinas asesinas y que bucear con ellos es de las cosas más hermosas que nos han pasado.
Después de un par de días, varios buceos más y muchas fotos y videos, levantamos el ancla y nos dirigimos de regreso al muelle en West Palm Beach. Pasamos aduana, recogimos nuestro equipo, nos despedimos del grupo y partimos a nuestros siguientes destinos.
Bahamas es un destino increíble y este viaje nos deja experiencias únicas, grandes aprendizajes, recuerdos, contenido y amistades.
Playa del Carmen
A finales del 2020, en diciembre viajamos a Playa del Carmen con el objetivo de estar cara a cara con unos de los depredadores marinos más imponentes en el planeta y para conocer un mundo submarino completamente diferente a lo que estábamos acostumbrados.
A finales del 2020, en diciembre viajamos a Playa del Carmen con el objetivo de estar cara a cara con unos de los depredadores marinos más imponentes en el planeta y para conocer un mundo submarino completamente diferente a lo que estábamos acostumbrados.
Volamos Ciudad de México-Cancún y tomamos un camión hacia Playa del Carmen. Al llegar aprovechamos para descansar. La mañana siguiente nos despertamos temprano y nos dirigimos a la tienda de buceo de Dive Mike en donde Jorge Suárez nos atendió y nos dio una explicación de lo que serían los siguientes buceos.
Subimos a la lancha y salimos a nuestro primer sitio de buceo. Entramos al agua, nos sumergimos y vimos la diversa flora y fauna del lugar. Después de aproximadamente una hora salimos. Nos dirigimos a unos cuantos cientos de metros de la costa de las playas principales de Playa del Carmen, en donde muchos no se imaginan lo que se encuentra en el fondo del agua. De noviembre a marzo, hembras de tiburón toro embarazadas, recorren un peligroso camino para llegar a costas mexicanas.
Preparamos una vez más todo el equipo y repasamos lo que se hay que hacer y no hacer durante el buceo al estar frente a estos hermosos animales de más de 2 metros de largo.
Entramos con una técnica de back roll y nos sumergimos unos 20 metros hasta llegar al fondo en donde agarramos una cuerda y acostados boca abajo esperamos. Después de unos cuantos segundos aparecieron los primeros tiburones toro. Es una experiencia tan increíble que es muy difícil de describir. Son unos animales hermosos y los más malentendidos del mar. Poco a poco llegaron más y más al punto en donde estuvimos con unos 15 tiburones al mismo tiempo. La primera vez que ves un tiburón es algo impactante por su tamaño, dientes y fuerza, pero después de tan solo estar unos minutos con ellos no se siente más que paz y admiración por esta imponente y vital especie. Son animales salvajes y tenemos que tomar todas nuestras precauciones para evitar algún accidente, pero no son las máquinas asesinas que todas las películas nos han pintado durante todos estos años. Después de 40 minutos de buceo ya era hora de subir. Durante este viaje tuvimos la oportunidad de bajar 2 veces con estas hermosas hembras de tiburón toro.
Durante los siguientes 2 días recorrimos una ruta de cenotes. Tuvimos la oportunidad de visitar 2 diarios. Esta experiencia es completamente diferente a bucear en el mar. El agua de un cenote es bastante fría por lo que un traje de neopreno de unos 5 mm más capucha y pechera es recomendable para no pasar frío. Para estos profundos buceos usar nitrox es muy importante.
Manejamos una hora para llegar al primer cenote llamado “Angelita”. Hicimos una pequeña caminata por la selva para llegar a la entrada, nos equipamos, entramos al agua y después de revisar el equipo una vez más nos sumergimos. Es un lugar que parece de otro mundo. A unos 30 metros se forma una capa de sulfuro de ácido que da unas vistas difíciles de creer.
Salimos, subimos las cosas a la camioneta y nos fuimos a Aktun Ha (Car wash), un cenote cavernoso de 50 metros de diámetro. Entramos a la caverna en donde se oscureció todo y con las linternas y cuerdas de vida nos guiamos hasta ver luz otra vez. Es un cenote con formaciones increíbles. Al salir regresamos a Playa del Carmen para descansar después de un largo día de buceo.
Una vez más despertamos temprano, cargamos los tanques a la camioneta y salimos al siguiente cenote. Manejamos casi una hora desde la tienda de buceo de Dive Mike al Cenote Zapote Eco Park en Puerto Morelos para bucear un cenote de 52 metros de profundidad conocido como Hells Bells. Al llegar a la profundidad máxima de nuestro buceo (35m) nos encontramos con escombros de árboles, restos de lo que había colapsado y una capa de ácido sulfhídrico. A los costados encontramos unas extrañas formaciones conocidas como campanas del inframundo, estructuras que cuelgan desde el techo con forma de campana y alcanzan hasta dos metros de alto y 80 centímetros de diámetro, tienen alrededor de 4,500 a 300 años. En este cenote se encontró un esqueleto de un gigantesco oso perezoso de miles de años de antigüedad.
Al terminar nos dirigimos al último cenote del viaje. Manejamos solamente 5 minutos y llegamos a Kin Ha, un cenote de unos 40 metros de profundidad, con forma de cueva y aberturas en el techo por donde entra vegetación y los rayos del sol que crean espectáculos irreales de luz. Equipados tuvimos una corta caminata hasta llegar a la estrecha entrada del cenote. Bajamos por las escaleras y empezamos nuestro buceo.
Estos juegos de luz en el agua te relajan y llenan de paz, es difícil creer lo que se ve. Bucear en cenotes fue una experiencia completamente diferente, pero que sin duda se tiene que repetir.












Regresamos a Playa del Carmen y por los buceos dejamos pasar un día más para poder volar y regresar a salvo a la CDMX.
Yosemite
Viajamos a California para fotografiar algunos parques nacionales, después de algunos días en Los Angeles y Long Beach donde estuvimos haciendo diferentes cosas y planeando nuevos proyectos.
Viajamos a California para fotografiar algunos parques nacionales, después de algunos días en Los Angeles y Long Beach donde estuvimos haciendo diferentes cosas y planeando nuevos proyectos, entre ellas la oportunidad de tener una reunión con Scott Budnick, reconocido productor de Hollywood, era hora de viajar hacia uno de los parques nacionales más famosos del mundo, Yosemite.
Yosemite es muy famoso por sus vistas tan impresionantes, por sus enormes acantilados, sus árboles gigantes, sus cascadas y sus lagos, su hermosa fauna y una infinidad de cosas más que lo hacen un lugar único en la Tierra. Es una expedición de 5 días, la cual hicimos con algunos fotógrafos más.
Fernando O´Farrill, uno de los fotógrafos mexicanos más reconocidos a nivel mundial, Alejandro Cubillas y Andrea Romero, nos adentramos en Yosemite para poder fotografiar su belleza tan increíble.
Para llegar a Yosemite, que se encuentra a algunos kms al sureste de San Francisco, manejamos desde Los Angeles a Yosemite, que está a unas 7 horas en coche, el camino te ofrece vistas increíbles, como dunas, cañones y bosques, al llegar a Yosemite, hicimos un hike en una de las muchas montañas para ver un atardecer hermoso, en esta ocasión no pudimos acampar porque en los últimos años ha habido muchos incendios forestales en California, y por seguridad no permiten campamentos, así que nos quedamos en una especie de glamping, una pequeña tienda sin grandes lujos pero con algunos catres para dormir.
Durante nuestros días en Yosemite, hicimos mucho senderismo para poder fotografiar paisajes, empezando desde muy temprano en la mañana, intentando estar en el coche a las 4 am y empezando las rutas 1 hora después.
Pudimos fotografiar el paisaje más famoso de Yosemite en un increíble amanecer, mientras el sol se levantaba por detrás de la montaña “El Capitán”, una montaña de más de 1 km de alto codiciada por todos los escaladores del mundo, la cual es el icono de Yosemite.
Hicimos varios hikes como North Dome, Mariposa Grove of Giant Sequoias, Sentinel Dome, Panorama Trail, Tenaya Lake, Porcupine Creek Trail Head, Indian Rock, etc., las cuales eran caminatas muy largas, de entre 10 y 20 kms cada una, mientras en el camino puedes disfrutar de vistas impresionantes, caminando a lado de cañones, árboles enormes y fauna como venados, rapaces, etc.
Caminamos más de 60 kms en 4 días.
En una zona de Yosemite se encuentran algunos de los árboles más altos del mundo, las Sequoias, árboles que llegan a medir más de 70 metros de alto con un tronco muy grueso y ramas tan grandes como un árbol normal, hicimos una larga caminata para poder ver las sequoias, estar rodeados de varios árboles de este tamaño es una sensación increíble.
Para los últimos días de nuestra expedición, teníamos planeado ir a otros parques nacionales, pero los incendios forestales nos impidieron llegar, así que quedamos sin rumbo en nuestro último día, decidimos comenzar nuestro regreso a LA y detenernos a dormir donde nos llevara la aventura, terminamos durmiendo en una playa en Pismo Beach, durmiendo en el piso, pero mientras hicimos una fogata bajo las estrellas, la noche que menos teníamos, terminó siendo nuestra noche favorita del viaje.
Yosemite es un lugar hermoso, viajar ahí significa estar rodeado de naturaleza y paisajes increíbles, fue un viaje muy pesado, pero en el que te das cuenta de que todo vale la pena con tal de poder vivir el estar en lugares así, además compartirlo con este tipo de personas lo hace aún más especial.
Kenya
En 2021, tuve oportunidad de estar dos veces en Kenya, un país que se encuentra a la mitad del mundo, donde pasa el Ecuador, al este de Africa, por debajo de Somalia y Ethiopia y arriba de Tanzania.
En 2021, tuve oportunidad de estar dos veces en Kenya, un país que se encuentra a la mitad del mundo, donde pasa el Ecuador, al este de África, por debajo de Somalia y Ethiopia y arriba de Tanzania.
En mi primer viaje a Kenya, viajé como voluntario por parte de una fundación llamada IVHQ a un programa llamado “Teaching Maasai”, donde tendría la tarea de viajar a alguna comunidad en medio de Kenya para apoyar escuelas rurales que viven en situación de pobreza extrema.
Viajé desde Cape Town hasta Nairobi, en un vuelo que recorrió más de 4,000 km, cuando llegué, me asignaron a una casa de voluntarios en Nairobi y al día siguiente pasarían por mí para llevarme a alguna comunidad la cual no tenía ni la menor idea de a donde iría.
Al estar viajando completamente solo sentía nervios, ya que seguramente iba a estar incomunicado por algunas semanas y no sabía hacia donde ni con quién iba a ir a uno de los lugares más remotos donde iba a estar en mi vida.
Llegué a un lugar llamado Kumpa, una comunidad al sur de Nairobi muy cerca de la frontera de Tanzania, en esta comunidad no hay agua corriente y solamente algunas casas cuentan con electricidad, tampoco hay sistema de basura por lo que la comunidad se encuentra bastante sucia. Ahí conocí a una hermosa familia que se convirtió en mi nueva familia en Africa. Mary y Jackson, dos descendientes de la tribu Maasai que tienen 3 hijos y otros 3 niños adoptados, Mary es la miss de segundo de primaria de la escuela de Kumpa.
En la escuela de Kumpa hay cerca de 1000 niños que viven en pobreza, atraviesan varios kilómetros diarios a pie para llegar a la escuela, muchas veces solamente tienen una comida al día y no conocen el agua potable.
De pronto me encontré con una realidad muy diferente a la mía, pero realmente quería aprovechar mi tiempo en este lugar para dejar algo positivo en los niños.
Estuve apoyando a Mary, mi mamá Maasai, con su grupo, a los niños les enseñaba inglés, matemáticas y principalmente cosas del medio ambiento, me enfoqué en transmitirles la importancia de cuidar el planeta, les enseñaba mis fotos, mis videos y les puse el documental que hicimos “Sharks My Love”, esto fue algo increíble para mí porque realmente sentí que estaba logrando mi propósito, fue hermoso ver la cara de los niños al ver el mar, los tiburones, los delfines, el mundo…
En mis ratos libres jugaba futbol con los niños, al principio tenían una pelota hecha con calcetines y ligas, pero otra voluntaria les llevó un balón, y esa fue la primera vez que jugaron con una pelota.
Tuve la oportunidad de llevar más de 60 playeras desde México para regalarle una a cada niño de mi salón, este también fue un sentimiento muy padre, porque mi propósito era hacer que la vida de estos niños fuera un poquito mejor y que aprendieran algo gracias a que yo estaba ahí.
El amor que me dio esta comunidad lo llevaré por siempre en mi corazón, fueron días increíbles donde disfruté, aprendí y me encariñé con todos y cada una de las personas que conocí, hoy puedo decir que tengo una familia en Kenya, con mis hermanos Gadi, Nina, Blessi, Irene, Sister y Lauren.
Espero poder volver pronto, mientras tanto el amor que hay dentro de esta familia me transmite paz, aunque estén a más de 16,000 km de mí.
Se puede realizar una donación a los niños de esta escuela a través de la fundación “Children of Maasai”: https://www.childrenofmaasai.org/
Mi aventura en este lugar tan increíble está en este video en nuestro canal de Youtube:
Al dejar Kumpa, viajé varias semanas en Tanzania, donde pude bucear en el Océano Índico en la isla de Zanzibar, donde conocí varias tribus y donde recorrí varios lugares hermosos como el Serengeti y el Cráter de Ngorongoro, casi un mes después, volví a Kenya, pero esta vez para fotografiar y documentar el MAASAI MARA.
He tenido oportunidad de ver lugares increíbles, pero sin duda, el Maasai Mara ha sido uno de los regalos más hermosos que me ha dado la vida.
Mi viaje a través del Maasai Mara empezó viendo Africa desde el aire, en un vuelo en globo en un amanecer donde vi elefantes, jirafas, ñus, hienas, cebras, hipopótamos, cocodrilos y muchos animales más desde el aire, después de unas horas de vuelo, aterricé en medio de algún lugar del Maasai Mara para ir a fotografiar animales desde una 4x4.
La belleza de este lugar es algo muy complicado de explicar, ese día vi varias familias de elefantes, cebras, jirafas, rinocerontes, hipopótamos, cocodrilos del Nilo, babuinos, pude ver apareamiento de leones y documenté la caza de una manada de leones a una gacela, realmente lo que vi en este lugar me marcó para siempre, por eso prefiero que las imágenes hablen por sí solas…
Zanzíbar
Después de pasar más de un mes viajando entre Sudáfrica y Kenya, llegué a una isla en el este de África, en el Océano Índico, llamada Zanzíbar, un conjunto de islas semi-autónomas que pertenecen a Tanzania.
Después de pasar más de un mes viajando entre Sudáfrica y Kenya, llegué a una isla en el este de África, en el Océano Índico, llamada Zanzíbar, un conjunto de islas semi-autónomas que pertenecen a Tanzania.
En este lugar, famoso por sus playas de arena blanca y azul turquesa, por sus selvas y por su ciudad amurallada en el interior de la isla (considerada Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO), estuve buceando varios días, por primera vez en el Océano Índico.
En el norte de Zanzíbar, en Nungwi, hacia las salidas diarias hacia varios lugares de Zanzíbar, como Tumbatu, Mnemba o Levenbank, en estos buceos vi vida completamente diferente a lo que estoy acostumbrado a ver, pude fotografiar peces payaso y cirujanos (Nemo y Dory), tortugas, caballitos de mar, pez piedra, nudibranquios y muchísimas cosas más en un lugar hermoso en el que te sientes en una pecera, de hecho uno de los buceos más hermosos que he tenido fue en Levenbank en Zanzíbar, donde bajamos unos 100 pies para estar rodeado de literalmente millones peces hasta donde me alcanzaba la vista en una de las aguas más cristalinas en las que he buceado.
Sin embargo, se me hizo muy raro que en ninguno de estos sitios vi un solo tiburón de ninguna especie, ellos son animales importantísimos para regular los ecosistemas, y generalmente, en un arrecife sano debe de haber tiburón, ya que son reguladores naturales de las cadenas tróficas, al no ver ni uno durante varios días, me dediqué a investigar el por qué, y me encontré con la peor situación que he visto respecto a tiburones en todo mi vida, fue tanta su pesca durante los últimos años, que prácticamente ya no hay.
Tuve la oportunidad de entrevistar a un biólogo marino y me dijo que hace algunos años era común ver tiburones durante los buceos, que incluso llegó a ver hasta tiburón tigre, me dijo que hoy en día ver tiburón en Zanzíbar buceando es como sacarte la lotería, que tendría más oportunidades de verlos si iba en el amanecer al mercado de pesca, por lo que un día a las 5 de la mañana ya iba caminando en la playa hacia el fishmarket de Nungwi, documenté cómo estaban sacando mantas, rayas, marlyns, tortugas y cientos de peces para venderlos a los hoteles, pero no vi ningún tiburón, al día siguiente fui al fishmarket de StoneTown, a 2 horas de Nungwi, y el resultado fue el mismo, ningún tiburón, lejos de quedar feliz de que no habían matado algún tiburón en ese día, me quedé mucho más preocupado porque eso quiere decir que ya no hay, la pesca desmedida de esta especie llegó prácticamente a un punto de no retorno, realmente nunca había visto una situación tan drástica como esta, por esta razón también puedes ver blanqueamiento de coral (coral enfermo o muerto), no hay que olvidar que cerca del 80% del oxígeno indispensable para la vida viene de los arrecifes de coral.
En fin… hay una gran problemática detrás de esto, principalmente pobreza, que hace que a los pescadores no les quede otra opción más que ir a pescar en sus balsas y sacar lo que sea para tener un sustento, el día que se entienda que un tiburón y un arrecife vale más vivo que muerto, espero que no sea demasiado tarde para nosotros, algunas formas muy sencillas para ayudar es no comer ni comprar productos de tiburón y que al consumir mariscos hacerlo con pesca del día, ya que esto es una pesca mucho más sustentable.
Zanzíbar me continuó enseñando lugares hermosos durante mi tiempo ahí, pude fotografiar una especie de monos endémicos de esta isla, los Red Colobus Monkeys, una especie hermosa de monos que habita en Jozani Forest al centro de la isla y también pude ver tortugas gigantes en Prison Island, algunas de las tortugas que fotografié en este lugar tienen más de 200 años.
Un dato curioso sobre Zanzíbar es que Freddie Mercury nació ahí.
Esta isla es realmente un paraíso natural, es necesario tomar acciones para su conservación, ya que si no hacemos eso, muchas de las cosas hermosas de esta isla irán desapareciendo durante los próximos años.
Hakuna Matata.
Tanzania
Saliendo desde Arusha, después de haber aterrizado en el aeropuerto de Kilimanjaro, la montaña más alta de Africa, salí hacia el Lago Eyasi para documentar dos tribus africanas, los Hadzabe y los Datoga.
Saliendo desde Arusha, después de haber aterrizado en el aeropuerto de Kilimanjaro, la montaña más alta de Africa, salí hacia el Lago Eyasi para documentar dos tribus africanas, los Hadzabe y los Datoga.
Los Hadzabe es una de las pocas tribus cazadoras y nómadas que quedan en Tanzania, viven dentro de los árboles Baobab y en pequeñas casas hechas a mano, literalmente viven de lo que cazan.
Cuando llegué con ellos me sentí en la prehistoria, estaba rodeado de una tribu de arcos y flechas, me enseñaron cómo hacen fuego, cómo disparan sus arcos, cómo salen a cazar y cómo aprovechan las pieles, los huesos, etc., esta tribu también fuma tabaco y cannabis y su dialecto es tan diferente a cualquier idioma que haya escuchado donde se comunican haciendo sonidos muy únicos con la lengua y el paladar.
Los Datoga es una tribu poligámica que naturalmente fueron los enemigos de los Maasais, se dedican a fabricar armas derritiendo metales, de hecho muchas de las armas con las que cazan los Hadzabe fueron hechas por los Datoga, es muy interesante cómo con un pedazo de metal, ya sea un clavo o cualquier cosa, logran fabricar un arma especializada para cazar algún animal, o sea la flecha para cazar un chango es diferente a la que usan para cazar una gacela.
Hoy en día aún existen más de 100 tribus diferentes en Tanzania, cada una con sus costumbres, su idioma, etc., cada una completamente única.
Después viajé hacia el Cráter de Ngorongoro, un lugar único y hermoso y muy especial porque dentro del cráter existe algo increíble, los animales que habitan dentro de él, tienen un comportamiento un tanto diferente a los demás animales, ya que de alguna forma se encuentran encerrados dentro del cráter, o sea un león o elefante del Cráter de Ngorongoro tienen un comportamiento diferente a un león o un elefante del Serengeti.
Algo hermoso de este lugar es que puedes ver una variedad impresionante de animales en un espacio relativamente pequeño y sin recorrer grandes distancias, ese día pude fotografiar leones, hienas, cebras, ñus, elefantes, hipopótamos, chacales, gacelas y muchas aves en una sola tarde, un lugar muy hermoso.
A las afueras del cráter habitan varias tribus, así que fui a documentar una tribu Maasai, una tribu muy famosa debido a sus vestimentas llenas de colores, sus rasgos característicos, su saltos, bailes y su joyería artesanal.
Sus poblados “BOMA” donde viven en “MANYATAS”, casas construidas por las mujeres hechas de palos y lodo donde ellas se encargan de cocinar y cuidar a los niños mientras que los hombres se dedican a otras tareas, entre ellas cuestiones administrativas en la tribu o ganadería.
Pero sin duda, lo que más me ha impresionado de Africa y de Tanzania es el Serengeti y en Kenya el Maasai Mara, de hecho es la misma tierra la cual está dividida por la frontera entre Kenya y Tanzania, pero este lugar simplemente no puedo describirlo, su belleza es tan increíble que realmente una vez que estás ahí, no vuelves a ser la misma persona.
En Serengeti vi varias manadas de leones, entre ellos machos desterrados, cientos de hipopótamos, la migración de cebras y ñus hacia el Maasai Mara, leopardo, cheetahs cazando una cebra, babuinos y muchísimas cosas más, y el mismo día, después de haber fotografiado todos esos animales, en el atardecer viví uno de los momentos más hermosos e increíbles que he vivido y que más he disfrutado en toda mi vida, recuerdo estar en medio de la Savana cuando a lo lejos encontramos una familia de más de 50 elefantes, entre ellos casi una decena de bebés, apagamos el coche y disfrutamos ver a estos animales mientras venían caminando hacia nosotros, llegó un momento donde me encontré rodeado de más de 50 elefantes a unos cuantos metros de mi, yo asomado desde el techo del coche mientras pasaba la familia de elefantes a unos 2 o 3 metros de nosotros, recuerdo haber hecho contacto visual con una madre y su bebé, en ese instante los ojos se me llenaron de lágrimas y el elefante se convirtió en mi animal favorito terrestre.
Los elefantes son famosos por su increíble memoria, estoy completamente seguro que este instante lo recordaré toda mi vida como uno de los momentos más hermosos que habré vivido, alguna vez leí que la tribu Teke del Congo dice que la mirada del elefante es el mejor lenguaje. ¿Hay algo que te haga sentir tanto con una mirada? Esos instantes mientras veía a la mamá con su bebé caminando a unos metros de mi es algo que simplemente no puedo explicar.
Tanzania es se convirtió en uno de mis lugares favoritos en la Tierra, además de impresionarme con su belleza natural cada día durante mi tiempo ahí, las personas tan increíbles que conocí lo hicieron aún más especial.
Después de haber atravesado el Serengeti, desde la parte del este, la parte central hasta cruzarlo por completo, nos dirigimos hacia la frontera de Kenya pasando a un lado del Lago Victoria, un lago que divide Uganda, Kenya y Tanzania, en un recorrido de más de 5 horas para ahora ir a fotografiar y volar sobre el Maasai Mara, Tanzania me regaló algunos de los recuerdos más hermosos de toda mi vida, también recordaré siempre esas noches estrelladas donde veía la Cruz del Sur junto a Alpha Centauri bajo el cielo del Hemisferio Sur, espero volver pronto a Tanzania para escalar el Kilimanjaro y estar en la cima de Africa.
Asante Sana.
Costa Rica
Viajamos a Costa Rica para ir a bucear a un parque nacional protegido para documentar tiburones toro, en Islas Murciélago.
Viajamos a Costa Rica para ir a bucear a un parque nacional protegido para documentar tiburones toro, en Islas Murciélago.
Volamos a San José, nuestro destino final se encuentra muy al norte de Costa Rica, a un lado de la frontera de Nicaragua, por ello hicimos una escala de un par de días a los alrededores del volcán El Arenal para fotografiar vida salvaje, fue increíble adentrarse en el Rain Forest, hicimos varias caminatas tanto de día como de noche mientras fotografiamos cientos de animales, desde muchas especies de aves como águilas, tucanes y guacamayas, también fotografiamos monos araña, murciélagos y varios osos perezosos, era un reto encontrar cada animal, ya que se camuflajean muy bien en las copas de los árboles, en casi todas estas caminatas nos tocaba mucha lluvia, así que estar maniobrando todo el equipo fue un reto, pero sin duda lo que más me gustó fotografiar, y de hecho era la foto que buscaba, era la rana ojos rojos, durante nuestras caminatas de día y noche vimos decenas de tipos de ranas diferentes, y casi al final, encontré a la rana ojos rojos, logrando la foto que buscaba.
La biodiversidad que existe dentro de un pequeño fragmento de las selvas húmedas es impresionante, realmente nunca acabas de sorprenderte de la belleza de cada animal.
Ahora era momento de empezar nuestra expedición de buceo, viajamos a Playa del Coco, a unos cuantos km al sur de la frontera de Nicaragua, ahí pasaríamos varios días para estar haciendo salidas diarias hacia Islas Murciélago, un archipiélago rocoso en el Océano Pacífico, a unas 2 horas en lancha de Playa del Coco, que se caracteriza por su gran biodiversidad marina, en una de sus piedras, muy similares a Roca Partida en Revillagigedo, en el fondo se encuentran muchísimos tiburones toro pelágicos, es decir que no son costeros, tantos que es muy fácil encontrar dientes de tiburón tirados en la arena, en un buceo relativamente profundo bajando 100 pies, con una visibilidad no muy buena, tuvimos varios buceos donde pudimos documentar varios tiburones, a veces solamente veías su sombra pasar y a veces te pasaban a un par de metros, pudiendo apreciar la belleza tan increíble de estos animales.
Me llevé una lamentable sorpresa al encontrar una línea de pesca para tiburón de más de 60 metros de largo, entre varios buzos nos tomó bastante tiempo cortarla toda, ya que estaba enredada en todo el arrecife, teniendo tiempo limitado para trabajar debido a la descompresión.
Además, Costa Rica se convirtió en un país más donde desgraciadamente pude documentar pesca de tiburón, a los alrededores de Playa del Coco es muy fácil encontrar mandíbulas, dientes o incluso platillos de tiburón, como “Bolillo”.
Entrevistando a algunos buzos costarricences, me encontré con la misma historia de siempre… “Antes veías muchos tiburones, ahora cada vez ves menos o incluso ya no ves de alguna especie que antes era común”. A este ritmo, muy pronto acabaremos con los ecosistemas.
Durante los buceos en Islas Murciélago es muy fácil ver decenas de pulpos, tiburones punta blanca y miles de peces,
Fue un viaje lleno de adrenalina por toda la aventura, de hecho un día casi se nos volteó la lancha, ya que había mucho viento y oleaje, una ola nos tomó de lado provocando que la lancha se llenara de agua mientras continuaban llegando más y más olas, mientras a lo lejos veíamos una ballena, misma que escuchamos durante todo un buceo, sin duda un viaje lleno de experiencias.
Este mismo lugar se caracteriza por la llegada de mantas gigantes durante el invierno, es un lugar muy biodiverso que no termina de sorprender con su belleza.
Esta expedición la realizamos con Dive Encounter liderada por Gerardo del Villar y Pepe Romero, dos increíbles buzos que luchan por la conservación ambiental.
Costa Rica nos regaló encuentros increíbles con vida salvaje, esperamos regresar pronto para viajar a la Isla del Coco, parte del triángulo Galápagos-Malpelo-Cocos, lugar donde se llevan a cabo algunas de las migraciones marinas más grandes de la Tierra.
Sudáfrica
En Mayo de 2021, cumplí un sueño que siempre había querido vivir, estar en África, así que viajé solo por 50 días alrededor de África, y después de un viaje de más de 35 horas.
En Mayo de 2021, cumplí un sueño que siempre había querido vivir, estar en África, así que viajé solo por 50 días alrededor de África, y después de un viaje de más de 35 horas desde México hasta Sudáfrica, pasando por París, aterricé en Johannesburgo para trabajar como voluntario con algunos de los animales terrestres más grandes que existen.
A través de VOLUNTEER SOUTHERN AFRICA, llegué a una fundación llamada “RUNNING WILD CHEETAH”, donde tienen animales rescatados, entre ellos varios leones, cheetahs, cervales, caracals y zuricatos, prácticamente todos los animales que se encuentran en este lugar serán llevados algún día a vivir a una reserva para que puedan ser libres el resto de sus vidas, ellos llegaron aquí por diferentes circunstancias, son rehabilitados y cuando están listos, son liberados.
Pude trabajar cara a cara con todo tipo de animales, mientras convivía rodeado de cheetahs y leones, ayudé a alimentarlos, a cuidar y limpiar sus habitats, y en tan solo en un par de semanas quedé completamente enamorado de este lugar.
También tuve la oportunidad de trabajar en un santuario de elefantes africanos rescatados, fue realmente hermoso poder estar tan de cerca con algunos de los animales más grandes e imponentes que existen en la Tierra.
Tras unas semanas en Johannesburgo, volé a Ciudad del Cabo (Cape Town), donde pude fotografiar a los pingüinos africanos en Boulder Beach, una especie que solamente existe en el sur de África, desde Sudáfrica hasta Namibia.
Desde Cape Town viajé a Gansbaai, al sur de Sudáfrica, para nadar con el Gran Tiburón Blanco, recuerdo que ese día fue el Día Mundial de los Océanos, y la vida me regaló poder estar con tres tiburones blancos, un macho, un juvenil y una hembra de más de 6 metros, ellos estuvieron conmigo en el agua helada de Gansbaai de menos de 10 °C. proveniente de la Antártida, la cual es de mala visibilidad, pero regalándome momentos que nunca iba a olvidar.
A través de la bahía de Cape Town, se levanta una de la 7 Maravillas Naturales del mundo, la Table Mountain, una montaña muy hermosa y única en forma de mesa que regala una vista increíble desde prácticamente cualquier punto de Cape Town.
Durante mis semanas en Sudáfrica, me adentré en la historia de un país que hace algunas décadas vivía en guerra, una nación marcada por el racismo y por un sistema de exclusión racial llamado Apartheid, el cual prohibía muchísimas cosas y segregaba de una manera horrible a las personas de raza negra, que no fue hasta 1992 que pudo ser derrocado este sistema, también pude estar en la Casa de Nelson Mandela y en la prisión de Robben Island, donde pasó Mandela casi dos décadas encerrado en una isla a la mitad de la Bahía de Ciudad del Cabo.
Hoy en día Sudáfrica es de los países más ricos de Africa, aún así existe una desigualdad social muy grande, sin embargo quedé enamorado de este país, de sus paisajes, de sus animales, todo lo que viví en este país lo recordaré siempre, conocí personas increíbles y me rodeé de animales tan hermosos que simplemente no puedo explicar.
Tras unas semanas en Sudáfrica, ahora me tocaba viajar a Kenya, donde me adentraría en algunas de las comunidades de mayor pobreza del país para trabajar como voluntario en las escuelas de Maasai Land.
Para conocer más sobre esta expedición, en YouTube se encuentra dos capítulos sobre nuestra aventura en Sudáfrica:
Episodio 1, “Viviendo entre Leones y Cheetahs”
Episodio 2, “Nadando con el Gran tiburón blanco, caminando entre elefantes y fotografiando Pingüinos”
Islandia
Una Isla nórdica ubicada a unos cuantos kms. del Círculo Polar Ártico, entre Noruega y Groenlandia, es una isla con miles de paisajes diferentes a cualquier otro lugar en la Tierra.
“La tierra de hielo y fuego”
Una Isla nórdica ubicada a unos cuantos km. del Círculo Polar Ártico, entre Noruega y Groenlandia, es una isla con miles de paisajes diferentes a cualquier otro lugar en la Tierra.
En junio de 2019, después de haber pasado algunas semanas en Noruega, volamos Bergen-Reykjavik por Iceland Air, desde el avión nos dimos cuenta de que nos esperaba un lugar mágico cuando vimos desde el aire el glaciar más grande de Islandia, Vatnajökull.
Íbamos a estar 5 días recorriendo en coche y acampando en la zona oeste, centro y sur de Islandia, en este país solamente hay 356,000 habitantes y hace aproximadamente 1000 años llegaron las primeras poblaciones vikingas.
Desde Reykjavik, la capital de este país, salimos hacia el norte para nuestra primera parada, Kirkjuffel, una montaña en forma de pico, la cual sale en la serie de Game Of Thrones, a un lado de esta montaña hay una hermosa cascada que acompaña una vista increíble donde en el agua se refleja la montaña completa.
Después fuimos a Gullfoss, una de las muchas cascadas situadas en el cañón del río Hvitá en el sureste de Islandia, en este lugar se mezclan varias cascadas a la vez y es tan hermosa que la apodan como la cascada dorada, de ahí manejamos hacia el centro de Islandia para poder ver los géiseres, estos son aberturas volcánicas donde sale vapor y chorros de agua disparados hacia el cielo que alcanzan una altura de casi 15 metros, ese día acampamos en Geysir.
Al día siguiente, nos esperaba un recorrido hermoso en carretera de más de 7 horas en coche para llegar hacia el sureste de Islandia para ver y escalar el glaciar más grande del país, Vatnajökull, el cual ya habíamos sobrevolado desde el avión.
Al llegar, nos equipamos con equipo de alta montaña, botas insuladas, crampones, piolet, casco y arnés para escalar un paisaje indescriptible, no encontramos palabras para describir la belleza de este lugar, un glaciar tan único y diferente a cualquiera que hayamos visto antes, tonos blancos con negro y un azul celeste y brillante se expandían hacia el horizonte regalándonos una vista única.
Tristemente, en este lugar te das cuenta cómo el calentamiento global está acabando con los glaciares, donde comienza el glaciar durante las primeras decenas de metros ahora solamente hay lodo, hace una década se seguía expandiendo el glaciar, de hecho en ese mismo año (2019), se declaró muerto el primer glaciar de Islandia, Okjokull. Bajando de Vatnajökull, fuimos hacia Diamond Beach, una playa de arena negra donde encuentras pedazos de hielo tan hermosos que parecen diamantes, a unos km. de la playa armamos nuestro campamento donde nos esperaba una noche helada, durmiendo entre glaciares y donde nunca se oscurece en esa época del año, sería una noche donde nunca terminaría de meterse el sol.

Después manejamos desde Höfn í Hornafirði, en Diamond Beach, hacia el sur hasta llegar a la segunda ciudad más importante del país, Vik í Mýrdal, donde solo hay 318 habitantes, en este lugar exploraríamos las cuevas de hielo de Katla en Mýrdalshreppur, formaciones y cuevas hechas de hielo cubiertas con ceniza volcánica dando tonos azules con blanco y gris, en camino hacia allá, ves glaciares y cientos de cascadas, cada una única y hermosa, estas se forman por el deshielo de los glaciares en un ciclo natural y hace que Islandia tenga literalmente miles de cascadas.
Al terminar de explorar Katla, iríamos a Black Sand Beach en Reynisfjara, lugar donde desembarcaron los primeros vikingos, una playa de arena negra se expande por toda la costa sur, en este lugar pudimos fotografiar Puffins, pajaritos hermosos que parecen una mezcla entre un Tucán y un pingüino endémicos de la zona norte del planeta.
Esa noche alcanzamos temperaturas de -4 grados, acampando en una hermosa colina con vista a la playa de arena negra.
Era momento de regresar hacia Reykjavik, pero antes tendríamos un recorrido hermoso de la carretera de Vik hacia la capital, primero nos detuvimos en Skógafoss, una cascada de 60 metros de altura donde grabaron escenas de Game of Thrones y Vikings, una de las cascadas de Islandia y una de las más famosas e icónicas del país, muy cerca de este lugar, hay un avión Douglas DC-3 abandonado en el desierto negro islandés de Solheimasadur, este avión se estrelló en 1973 durante la guerra fría, hoy en día solo queda el fuselaje, pero es un sitio único y hermoso, ver este avión abandonado en medio de un desierto de arena negra es una imagen que muy difícilmente olvidaremos.
Para terminar nuestra aventura en Islandia, iríamos a Blue Lagoon, una laguna geotermal que se calienta del en el subsuelo gracias a los volcanes que hay en el país.
Islandia es una tierra hermosa que nos enamoró para siempre, esperamos regresar muy pronto para poder sobrevolar los volcanes con drones y en invierno dormir bajo las auroras boreales, o luces del norte, bajo el cielo estrellado del Polo Norte.