Zanzíbar

Después de pasar más de un mes viajando entre Sudáfrica y Kenya, llegué a una isla en el este de África, en el Océano Índico, llamada Zanzíbar, un conjunto de islas semi-autónomas que pertenecen a Tanzania.

En este lugar, famoso por sus playas de arena blanca y azul turquesa, por sus selvas  y por su ciudad amurallada en el interior de la isla (considerada Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO), estuve buceando varios días, por primera vez en el Océano Índico.

En el norte de Zanzíbar, en Nungwi, hacia las salidas diarias hacia varios lugares de Zanzíbar, como Tumbatu, Mnemba o Levenbank, en estos buceos vi vida completamente diferente a lo que estoy acostumbrado a ver, pude fotografiar peces payaso y cirujanos (Nemo y Dory), tortugas, caballitos de mar, pez piedra, nudibranquios y muchísimas cosas más en un lugar hermoso en el que te sientes en una pecera, de hecho uno de los buceos más hermosos que he tenido fue en Levenbank en Zanzíbar, donde bajamos unos 100 pies para estar rodeado de literalmente millones peces hasta donde me alcanzaba la vista en una de las aguas más cristalinas en las que he buceado.

Sin embargo, se me hizo muy raro que en ninguno de estos sitios vi un solo tiburón de ninguna especie, ellos son animales importantísimos para regular los ecosistemas, y generalmente, en un arrecife sano debe de haber tiburón, ya que son reguladores naturales de las cadenas tróficas, al no ver ni uno durante varios días, me dediqué a investigar el por qué, y me encontré con la peor situación que he visto respecto a tiburones en todo mi vida, fue tanta su pesca durante los últimos años, que prácticamente ya no hay. 

Tuve la oportunidad de entrevistar a un biólogo marino y me dijo que hace algunos años era común ver tiburones durante los buceos, que  incluso llegó a ver hasta tiburón tigre, me dijo que hoy en día ver tiburón en Zanzíbar buceando es como sacarte la lotería, que tendría más oportunidades de verlos si iba en el amanecer al mercado de pesca, por lo que un día a las 5 de la mañana ya iba caminando en la playa hacia el fishmarket de Nungwi, documenté cómo estaban sacando mantas, rayas, marlyns, tortugas y cientos de peces para venderlos a los hoteles, pero no vi ningún tiburón, al día siguiente fui al fishmarket de StoneTown, a 2 horas de Nungwi, y el resultado fue el mismo, ningún tiburón, lejos de quedar feliz de que no habían matado algún tiburón en ese día, me quedé mucho más preocupado porque eso quiere decir que ya no hay, la pesca desmedida de esta especie llegó prácticamente a un punto de no retorno, realmente nunca había visto una situación tan drástica como esta, por esta razón también puedes ver blanqueamiento de coral (coral enfermo o muerto), no hay que olvidar que cerca del 80% del oxígeno indispensable para la vida viene de los arrecifes de coral.

En fin… hay una gran problemática detrás de esto, principalmente pobreza, que hace que a los pescadores no les quede otra opción más que ir a pescar en sus balsas y sacar lo que sea para tener un sustento, el día que se entienda que un tiburón y un arrecife vale más vivo que muerto, espero que no sea demasiado tarde para nosotros, algunas formas muy sencillas para ayudar es no comer ni comprar productos de tiburón y que al consumir mariscos hacerlo con pesca del día, ya que esto es una pesca mucho más sustentable.

Zanzíbar me continuó enseñando lugares hermosos durante mi tiempo ahí, pude fotografiar una especie de monos endémicos de esta isla, los Red Colobus Monkeys, una especie hermosa de monos que habita en Jozani Forest al centro de la isla y también pude ver tortugas gigantes en Prison Island, algunas de las tortugas que fotografié en este lugar tienen más de 200 años.

Un dato curioso sobre Zanzíbar es que Freddie Mercury nació ahí.

Esta isla es realmente un paraíso natural, es necesario tomar acciones para su conservación, ya que si no hacemos eso, muchas de las cosas hermosas de esta isla irán desapareciendo durante los próximos años.

Hakuna Matata.

Previous
Previous

Kenya

Next
Next

Tanzania