Kenya
En 2021, tuve oportunidad de estar dos veces en Kenya, un país que se encuentra a la mitad del mundo, donde pasa el Ecuador, al este de África, por debajo de Somalia y Ethiopia y arriba de Tanzania.
En mi primer viaje a Kenya, viajé como voluntario por parte de una fundación llamada IVHQ a un programa llamado “Teaching Maasai”, donde tendría la tarea de viajar a alguna comunidad en medio de Kenya para apoyar escuelas rurales que viven en situación de pobreza extrema.
Viajé desde Cape Town hasta Nairobi, en un vuelo que recorrió más de 4,000 km, cuando llegué, me asignaron a una casa de voluntarios en Nairobi y al día siguiente pasarían por mí para llevarme a alguna comunidad la cual no tenía ni la menor idea de a donde iría.
Al estar viajando completamente solo sentía nervios, ya que seguramente iba a estar incomunicado por algunas semanas y no sabía hacia donde ni con quién iba a ir a uno de los lugares más remotos donde iba a estar en mi vida.
Llegué a un lugar llamado Kumpa, una comunidad al sur de Nairobi muy cerca de la frontera de Tanzania, en esta comunidad no hay agua corriente y solamente algunas casas cuentan con electricidad, tampoco hay sistema de basura por lo que la comunidad se encuentra bastante sucia. Ahí conocí a una hermosa familia que se convirtió en mi nueva familia en Africa. Mary y Jackson, dos descendientes de la tribu Maasai que tienen 3 hijos y otros 3 niños adoptados, Mary es la miss de segundo de primaria de la escuela de Kumpa.
En la escuela de Kumpa hay cerca de 1000 niños que viven en pobreza, atraviesan varios kilómetros diarios a pie para llegar a la escuela, muchas veces solamente tienen una comida al día y no conocen el agua potable.
De pronto me encontré con una realidad muy diferente a la mía, pero realmente quería aprovechar mi tiempo en este lugar para dejar algo positivo en los niños.
Estuve apoyando a Mary, mi mamá Maasai, con su grupo, a los niños les enseñaba inglés, matemáticas y principalmente cosas del medio ambiento, me enfoqué en transmitirles la importancia de cuidar el planeta, les enseñaba mis fotos, mis videos y les puse el documental que hicimos “Sharks My Love”, esto fue algo increíble para mí porque realmente sentí que estaba logrando mi propósito, fue hermoso ver la cara de los niños al ver el mar, los tiburones, los delfines, el mundo…
En mis ratos libres jugaba futbol con los niños, al principio tenían una pelota hecha con calcetines y ligas, pero otra voluntaria les llevó un balón, y esa fue la primera vez que jugaron con una pelota.
Tuve la oportunidad de llevar más de 60 playeras desde México para regalarle una a cada niño de mi salón, este también fue un sentimiento muy padre, porque mi propósito era hacer que la vida de estos niños fuera un poquito mejor y que aprendieran algo gracias a que yo estaba ahí.
El amor que me dio esta comunidad lo llevaré por siempre en mi corazón, fueron días increíbles donde disfruté, aprendí y me encariñé con todos y cada una de las personas que conocí, hoy puedo decir que tengo una familia en Kenya, con mis hermanos Gadi, Nina, Blessi, Irene, Sister y Lauren.
Espero poder volver pronto, mientras tanto el amor que hay dentro de esta familia me transmite paz, aunque estén a más de 16,000 km de mí.
Se puede realizar una donación a los niños de esta escuela a través de la fundación “Children of Maasai”: https://www.childrenofmaasai.org/
Mi aventura en este lugar tan increíble está en este video en nuestro canal de Youtube:
Al dejar Kumpa, viajé varias semanas en Tanzania, donde pude bucear en el Océano Índico en la isla de Zanzibar, donde conocí varias tribus y donde recorrí varios lugares hermosos como el Serengeti y el Cráter de Ngorongoro, casi un mes después, volví a Kenya, pero esta vez para fotografiar y documentar el MAASAI MARA.
He tenido oportunidad de ver lugares increíbles, pero sin duda, el Maasai Mara ha sido uno de los regalos más hermosos que me ha dado la vida.
Mi viaje a través del Maasai Mara empezó viendo Africa desde el aire, en un vuelo en globo en un amanecer donde vi elefantes, jirafas, ñus, hienas, cebras, hipopótamos, cocodrilos y muchos animales más desde el aire, después de unas horas de vuelo, aterricé en medio de algún lugar del Maasai Mara para ir a fotografiar animales desde una 4x4.
La belleza de este lugar es algo muy complicado de explicar, ese día vi varias familias de elefantes, cebras, jirafas, rinocerontes, hipopótamos, cocodrilos del Nilo, babuinos, pude ver apareamiento de leones y documenté la caza de una manada de leones a una gacela, realmente lo que vi en este lugar me marcó para siempre, por eso prefiero que las imágenes hablen por sí solas…