Svalbard

Expedición al Ártico

Junio 2022


Llegamos a SVALBARD, un archipiélago noruego muy al norte en la Tierra en medio del Círculo Polar Ártico, aquí hay una comunidad llamada LONGYEARBYEN en la latitud 78° de la Tierra ( 78°13′00″N 15°38′00″E ) *LA LATITUD 90° ES EL CENTRO DEL POLO NORTE* , esta es la comunidad más al norte en la Tierra, con el aeropuerto más al norte en la Tierra.

 

Aquí en Svalbard hay una bóveda que se llama “Svalbard Global Seed Vault” donde guardan todos los tipos de semillas que existen en el planeta en caso de una catástrofe mundial, las tienen congeladas en el subsuelo en el Permafrost y puedes ver la bóveda desde el pequeño aeropuerto de Svalbard

En Svalbard hay población de aproximadamente 2,500 personas y se calcula que existen más de 3,000 osos polares, en teoría es el mejor lugar del mundo para poder ver a los osos en vida salvaje. También aquí en Svalbard no existe la noche en esta época del año, íbamos a estar las 24 horas del día con el sol arriba del horizonte, así es del 17 de abril al 24 de agosto cada año, un total de 130 días donde en ningún instante se deja de ver el sol, a partir del 5 de octubre el sol se mete y se queda debajo del horizonte hasta el 8 de marzo, donde los meses de diciembre y enero son de oscuridad total.

Día 1

Aterricé en Longyearbyen, en el aeropuerto más al norte de la Tierra después de viajar más de 16,000 kms y 3 días, primero llegué a Madrid, luego volé a Oslo, después a Tromsø para al final volar y llegar a Svalbard, donde me embarcaría por más de una semana para recorrer el Ártico.

Recorrí un poco la ciudad de Longyearbyen, donde también está el supermercado más al norte en la Tierra, y donde pude ver la Bóveda Mundial de Semillas, es muy interesante ver la forma en como viven en esta comunidad en medio del Ártico, donde obviamente no se puede cultivar nada y donde hace frío los 365 días del año, poder ver un poco de sus casas, sus edificios y su forma de vida me pareció increíble.

Después nos subimos al barco para zarpar y empezar esta expedición en un lugar increíble y único en la Tierra, donde desde hace muchos años había soñado hacer una expedición.

Día 2

Comenzamos la expedición navegando hacia el sur, llegamos a Hornsund (76°57'24"N 16°11'35"E )

Un lugar hermoso lleno de montañas nevadas, comenzamos a explorar algunos glaciares en los zodiaks en la zona de Samarinvågen, desde ese primer segundo yo buscaba osos polares porque realmente era mi motivo principal a filmar y fotografiar, pero esto es vida salvaje y dependemos completamente de la naturaleza. Aquí vimos muchas aves y glaciares, de verdad un paisaje muy hermoso

*La importancia del hielo es que este rebota la luz del sol devuelta al espacio, como un espejo, al derretirse, el mar oscuro absorbe ese calor entonces se acelera cada vez más y más el derretimiento; los polos y los glaciares son los congeladores de la Tierra y son demasiado importantes para mantener y regular los climas de la Tierra.*

Regresamos al barco para ir a otro sitio llamado Isbjørnhamna (77°00'30.4"N 15°34'54.9"E), donde bajaríamos a Tierra a explorar y ver qué animales podíamos encontrar, había un velero de expedición a lo lejos entre el hielo. Aquí vimos también muchos glaciares y aves, y por primera vez en el viaje vimos renos, había muchos y lo que hacen es buscar el pasto que crece durante el verano para alimentarse y sobrevivir el invierno.

Regresamos al barco, era muy interesante estar a la media noche con el sol completamente arriba del horizonte.

Día 3

Le dimos la vuelta al sur de Svalbard y comenzamos a navegar hacia el norte, hasta llegar a los glaciares de Negribreen (78°31'18"N 19°24'28"E ) en el lado ESTE del archipiélago

Comenzamos el día explorando paredes gigantes de glaciar y una zona de Icebergs arriba de los zodiaks, mucho del hielo sobre el que estábamos navegando tenía literalmente MILES de años, estar ahí en medio del ártico rodeado de glaciares y icebergs fue algo increíble.

Después navegamos hacia una zona llamada Dolerittneset en la isla de Edgeøya (78°05'01.1"N 20°49'20.2"E), donde otra vez bajaríamos a tierra para buscar vida salvaje, ahora pude filmar y fotografiar muchísimas morsas, eran casi 70 morsas amontonadas donde muchas estaban durmiendo, a lo lejos había algunas nadando y aunque siempre nos mantuvimos lejos para no invadir su territorio, desde esa distancia se podían ver las heridas ocasionadas por sus peleas.

Después pudimos ver más renos, al igual que un cementerio lleno de huesos de restos de renos y morsas

En este tipo de caminatas siempre íbamos con guardias armados por pura precaución en caso de toparnos con osos polares.

Regresamos al barco para navegar hacia el ESTE de Svalbard buscando rodear el archipiélago para navegar hacia el norte, desde la punta del barco los paisajes del ártico eran algo increíble.

Día 4

Comenzamos el día bajando a tierra en los zodiaks en un lugar llamado Kapp Waldburg (78°15'53.2"N 21°55'22.4"E) para ver a las aves que migran al norte en esta época del año, es increíble como en un lugar con clima tan hostil como este, también esta lleno de vida.

Al regresar al barco y seguir nuestro camino buscando comenzar a navegar hacia el norte cruzando el canal de Freemansundet (78°15'53.2"N 21°55'22.4"E), comenzamos a ver que el mar estaba casi completamente congelado, lleno de bloques gigantes de hielo donde también había muchas focas y algunas morsas (Lugar ideal para ver osos polares porque las focas son su alimento principal, además los bloques de hielo les encantan porque son animales que siempre están yendo de un lugar a otro y aquí pueden camuflarse mejor para conseguir alimento).

Al estar navegando, vimos huellas de oso polar en el hielo, decidimos bajar en los zodiaks para buscarlos, había casi 20 focas a lo lejos y había muchas huellas de oso frescas, a pesar de estar casi dos horas buscando, ese día tampoco tuvimos suerte de ver osos polares, por lo que regresamos al barco y me empezaba a sentir un poco nervioso de que acabara la expedición y me fuera del ártico sin documentar osos polares.

El hielo se puso cada vez más grueso hasta un punto que ya no pudimos pasar, por lo que para lograr llegar al norte de Svalbard tendríamos que regresar por el mismo camino que habíamos tomado para llegar ahí, y buscar llegar al norte por el OESTE de Svalbard, algo que nos quitaría mucho tiempo, pero era la única forma de continuar.

Día 5

Un día de navegación para intentar recuperar algo del tiempo perdido, navegamos por casi 24 hrs sin parar, siendo todo el tiempo de día y estando en medio del mar se vuelve un poco pesado el viaje, así que decidimos hacer una muy corta escala en Tierra en Vårsolbukta, Bellsund (77°45'15.1"N 14°23'17.5"E) para ver algo de vida salvaje en ese día antes de seguir nuestro camino hacia el norte.

Desembarcamos en tierra en los zodiaks, en un lugar lleno de renos por todos lados, aquí fue cuando pude estar más cerca de ellos a tan solo unos metros.

Mientras caminábamos por esa zona, encontramos restos de asentamientos humanos de hace unos 100 años, cuando se llevaban a cabo las primeras exploraciones en este lugar del ártico.

Regresamos al barco para navegar toda la noche hacia el norte de Svalbard, quedaban 3 días más para encontrar osos polares.

Día 6

Comenzamos el día explorando el norte de Svalbard, logramos llegar a Indre Norskøya (79°49'22.8"N 11°27'30.1"E) después de navegar un día y medio antes de quedar casi atrapados en el hielo.

Bajamos en los zodiaks a un lugar hermoso lleno de focas, había también muchas aves como Puffins y a lo lejos había una ballena muerta en la orilla (era el lugar perfecto para lograr encontrar osos polares porque era una zona llena de alimento para ellos).

Me empecé a emocionar mucho, de pronto vimos en la orilla muchas huellas de oso polar, probablemente eran de esa misma mañana, estábamos buscando por todos lados en varios zodiaks para dar con ellos, realmente sentía que ese era el lugar para encontrarlos, de pronto de un segundo a otro empezó a llover y el mar se empezó a agitar mucho, por lo que a pesar de estar tan cerca de dar con los osos, tuvimos que abortar la misión y regresar al barco lo antes posible.

El mar empezó a tener olas de casi 2 metros, yo intentaba agarrarme como pudiera, pude abrir mi chamarra y meter mi cámara con el telefoto para protegerla del agua, rebotábamos muchísimo por las olas y en más de una vez estuvimos cerca de caer al agua helada; sin poder llegar al barco tuvimos que irnos a la orilla en lo que pasaba la tormenta, en cuanto comenzó a bajar la lluvia nos fuimos al barco a toda velocidad, al llegar me sentía lleno de adrenalina y frustración de que una vez más, no vimos osos polares.

En la tarde exploramos en los zodiaks una zona de glaciares hermosa llamada Hamiltonbukta (79°40'19.6"N 12°06'41.3"E), el lugar más hermoso que vi en Svalbard donde el agua cristalina reflejaba las enormes paredes de hielo blanco con azul turquesa, ese día bajé un whiskey, agarré un pedazo de hielo de miles de años y me tomé un Whiskey on the rocks con hielo del ártico jajajajajaja

Al regresar al barco, me sentía muy feliz de poder estar en ese lugar, pero también con mucha angustia de irme sin ver osos polares, tendríamos una última oportunidad al día siguiente. Quedaban dos días más de expedición, pero en el último día iríamos hasta el mar congelado del Polo Norte, donde sería casi imposible ver osos, por lo que realmente tendríamos solamente un día mas.

Día 7

Una semana recorriendo el ártico, me desperté temprano y a las 6:30 am ya estaba en la cubierta del barco con binoculares y mi telefoto buscando rastros de osos muy al norte de Svalbard, en Sorgfjorden (79° 56' 21.5603" N, 17° 14' 10.7232" E)

De pronto, el capitán dio un anuncio, una bióloga del barco vio con un telescopio lo que parecía ser una osa polar con su cachorro a unos 3 kms del barco, al escuchar eso me llene de una emoción que no puedo describir, dieron órdenes de alistar todo para salir lo más rápido posible en los zodiaks, el problema es que íbamos navegando y detener el barco para bajar con grúa los zodiaks es algo tardado, yo ya tenía absolutamente todo listo. En cuanto pude abordar mi zodiak, me subí y salimos a toda velocidad, para ese entonces ya había pasado más de media hora desde el anuncio, entonces yo iba con muchísima emoción pero a la vez con mucho nervio de que al llegar, los osos ya no estuvieran ahí.

Recorrimos unos 3 kms, hasta que de pronto a lo lejos comencé a ver dos puntitos blancos caminando en la inmensidad del ártico, poco a poco nos fuimos acercando, al ver a los osos, se me llenaron los ojos de lágrimas y comencé a filmar y fotografiar cada instante de ese momento.

Cuando llegamos, vimos que en realidad era un oso polar macho interactuando con una hembra, estaban en ritual de apareamiento, cuando esto sucede el macho y la hembra permanecen juntos unas 3 semanas mientras se aparean varias veces hasta que la hembra queda embarazada, después de eso el macho sigue su camino y deja a la hembra. La confusión del cachorro fue porque al verlos tan de lejos desde el barco solo se veía una gran diferencia de tamaño. La hembra estaba marcada con un collar, esto no lo hacen con los cachorros por lo que era el motivo principal por el cual nos dimos cuenta que no era un cachorro, este collar lo tienen un máximo de 14 meses y es muy importante porque manda información muy importante para estudiar a los osos, lo que también ayuda a su conservación.

La bióloga nos dijo que en 16 años trabajando en el ártico, nunca había visto una interacción tan increíble entre un macho y una hembra, nos quedamos más de una hora observándolos desde los zodiaks sin interferir con ellos, yo intentaba filmarlos y fotografiarlos de todos los ángulos posibles mientras vivía una de las experiencias más hermosas e increíbles de toda mi vida.

Haber visto a los osos fue algo inmensamente increíble e importante para mi, porque además de que fue un ejercicio de fe de no darnos por vencidos buscando a los osos, fue el estar tan de cerca del carnívoro terrestre más grande de la Tierra en medio del ártico, verlos caminar, rugir y cómo se comportaban entre ellos es algo que nunca voy a olvidar. Ellos siguieron su camino, nosotros regresamos al barco y yo no sabía como procesar lo que acababa de vivir.

Un par de horas después mientras íbamos navegando, el capitán dio otro aviso diciendo que había dos ballenas azules nadando cerca del barco, agarré mi cámara y salí a cubierta a filmarlas y tomarles fotos, en ese momento estaba viendo a la especie animal más grande que que existe en el planeta, casi 33 metros de largo hacen a la ballena azul el animal más grande del mundo y estaba viéndolas nadar en el agua helada del ártico. Ver osos polares y ballena azul el mismo día es como sacarte la lotería, las probabilidades de eso son prácticamente nulas.

Siguiendo con la emoción a tope, desembarcamos en Faksevågen (79°33'33.8"N 17°40'54.8"E) para hacer kayak en hielo, me equipé con un traje seco (un traje con el cual si caes al agua no te mojas) y salimos en los zodiaks hacia una zona de icebergs, ahí abordamos los kayaks y comenzamos a remar en medio del hielo, una experiencia increíble.

Ese 18 de junio de 2022 va a quedar para siempre como uno de los mejores días de mi vida.

Día 8

Navegamos hacia el norte dejando atrás Svalbard, hasta llegar al mar congelado del Polo Norte (ICE EDGE), en esta zona el hielo es tan denso que se cubre el mar por completo por más de 1000 kms hasta llegar a la latitud 90° del centro del Polo Norte, en ese momento estábamos en la latitud 83° y ya no podíamos llegar más al norte, ya que para cruzar y romper ese hielo se necesita un barco rompehielos especial, es un lugar prácticamente inaccesible.

Estuvimos viendo los enormes trozos de hielo desde el barco, había algunos de casi 20 metros de tamaño

Bajamos en los zodiaks a hacer un último recorrido en ellos, la zona estaba llena de neblina entonces se marcaron las coordenadas del barco y nos adentramos en el hielo hasta donde podíamos pasar, literalmente estábamos navegando en el hielo del Polo Norte.

Después de ver Icebergs de todas las formas y tamaños, hasta uno en forma de coche, regresamos al barco para empezar nuestro regreso a Longyearbyen.

Antes de regresar, algunos pasajeros del barco nos atrevimos a echarnos un clavado en el agua helada con solo traje de baño, el agua estaba a -1° C al borde de la congelación, era una oportunidad única para nadar en el océano ártico del Polo Norte.

Me amarraron una cuerda en la cintura y sin pensarlo salté al agua, obviamente lo único que sentí fue frío, estuve adentro unos 10 segundos y al salir, mientras temblaba del frío me sentía muy feliz de haberlo hecho jajajajaja.

Mientras navegábamos de regreso, salí a ver el sol de medianoche y las montañas nevadas de Svalbard por última vez.

Día 9

Llegamos a Longyearbyen después de una de las expediciones más increíbles de toda mi vida. El barco ancló frente a la bóveda mundial de semillas, bajamos y estuve un par de horas caminando y explorando por Longyearbyen, pasé por las casas donde vive la gente, por las tiendas que hay y pude entrar al museo de Svalbard, ver cómo es la vida de la gente que vive aquí me encantó

Al salir de Longyearbyen, hay un letrero que te advierte la presencia de osos polares.

Llegué al aeropuerto para volar de regreso a Oslo, Svalbard es un lugar increíble, el ártico es el lugar que más ha sufrido por el calentamiento global.

Todos podemos hacer un cambio para conservar este tipo de lugares, desde disminuir nuestra basura hasta llevar una vida un poco más sustentable hará una gran diferencia, esta es una foto de Svalbard de hace unos 100 años vs el día de hoy.

Espero poder regresar a Svalbard en algún futuro, me gustaría poder venir en la temporada de oscuridad, donde las auroras boreales están casi de manera permanente en el cielo. Aún tenemos mucho por explorar en el resto del Ártico, como en el ártico canadiense y en Groenlandia, y también viajar a la Antártida (sur).

En Youtube está la serie completa de esta expedición

Esta expedición quedará por siempre en mi corazón. ¡Gracias Svalbard!

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